La Verdad

Muere un trabajador atrapado por una máquina y otro arrollado por un tractor

Compañeros y familiares de la víctima, en la fábrica de harina de Cartagena.

Compañeros y familiares de la víctima, en la fábrica de harina de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM

  • Un vecino de Cartagena falleció cuando limpiaba una mezcladora de harina; y otro de San Javier, que oficiaba de capataz en una finca agrícola

La tragedia se cebó ayer por partida doble con la familia de Antonio Ros, un trabajador de una fábrica de harinas de Cartagena. Mientras su esposa e hijos velaban en el Tanatorio Estavesa, en el Paseo de Alfonso XIII, a un pariente directo, a pocos metros de allí Antonio perdía la vida de manera trágica, sobre la una y media de la tarde. A esa hora sonaron las alarmas en la empresa Harimsa, en la calle Eduardo Marquina, junto al acceso a la ciudad por la autovía. El empleado falleció mientras limpiaba una máquina mezcladora.

Al lugar acudieron agentes de la Policía Local, la Policía Nacional y una ambulancia del Servicio Murciano de Salud, cuyos sanitarios no pudieron hacer nada por este vecino de El Bohío, de 45 años. Enseguida, hasta la fábrica llegaron familiares, amigos y antiguos trabajadores al conocer la noticia. Las lágrimas, los abrazos y los intentos de consuelo fueron entonces los protagonistas.

El incidente se comunicó al Instituto de Seguridad y Salud Laboral, que investiga si el aparato de la fábrica cartagenera falló o si el empleado no siguió algunas de las medidas de seguridad reglamentarias.

Por otro lado, la Policía Judicial investiga las circunstancias en las que falleció un capataz, responsable de una cuadrilla de trabajadores marroquíes, que el pasado lunes por la mañana perdió la vida en una finca ubicada en la vecina provincia de Alicante, en el término municipal de Pilar de la Horadada. Al parecer el hombre fue presuntamente arrollado por un tractor equipado con un aparejo con aperos y cuchillas para labrar la tierra. El capataz iba andando justo detrás del tractor, cargando con el sistema de goteo, cuando las cuchillas le atraparon, rebanándole desde el tobillo hasta la cintura.

El hombre, vecino de la pedanía de El Mirador de San Javier, y trabajador de Verdimed, murió en el acto. Hasta la finca se desplazaron agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil que se encargaron de realizar las primeras pesquisas, para determinar las circunstancias en las que se produjo el accidente, y si éste pudo originarse por una presunta negligencia, bien de la propia víctima o del conductor.

Según ha podido saber este diario, el chófer estaba destrozado por la pérdida y no tenía fuerzas para acudir al tanatorio ni al entierro. Los que sí acudieron fueron los trabajadores de la compañía agrícola.