«Si tuviera razones para acometer una remodelación del Ejecutivo lo haría, pero no las tengo». El presidente del Gobierno regional, Ramón Luis Valcárcel, ha negado con estas palabras que tenga planeada una crisis de Gobierno en los próximos meses, aunque ha asegurado, que «si es por el beneficio de los murcianos», la llevará a cabo, aunque suponga desdecirse. «Nadie me va a obligar a cambiarlo ni a no cambiarlo porque dije que no lo haría», ha señalado el jefe del Ejecutivo regional en una entrevista en los micrófonos de la Cadena Ser.
Por otra parte, Valcárcel ha defendido y justificado la petición que el Gobierno regional pretende dirigir al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) -y que inicialmente será de 300 millones-, ya que la Comunidad Autónoma «lleva muchos años acudiendo a los mercados para refinanciar su deuda». «En 2010 tuvimos que pedir al Gobierno de España que nos autorizara pedir dinero para afrontar los vencimientos. Para convencerlo, tuvimos que realizar un plan de reequilibrio, muy criticado en el momento y contestado en la calles, pero que venía condicionado por el Ministerio de Economía. Ahora, por lo menos, es el Ejecutivo nacional el que nos presta el dinero, no solo nos autoriza, y así no tenemos que ir a pedirlo a los bancos alemanes, lo que es un gran apoyo», ha subrayado, añadiendo, que es normal que «cuando pida un préstamo se le impongan condiciones».
En cuanto a la liquidación de la llamada 'deuda histórica', del Estado con la Comunidad Autónoma, en numerosas ocasiones reclamada al Gobierno Zapatero, Valcárcel ha señalado que «hay otras maneras de pagarla», no solo mediante transferencias, ya que «no hay dinero para nadie». De esta forma ha indicado que infraestructuras como el Aeropuerto, el AVE, el proyecto del macropuerto del Gorguel o la red de carreteras que posee la Comunidad ayudan a saldarla. Por lo que sí ha abogado firmemente es por un cambio en el sistema de financiación autonómico. «El anterior Gobierno decidió que la Región cobrara menos por cada murciano que el resto de autonomías por cada uno de sus habitantes. Por eso, yo fui el primer que se entrevistó con el presidente Rajoy, tras tomar este posesión, para pedirle que saldara esta deuda con los murcianos», ha añadido.
Respecto al 'otoño caliente' que auguran sindicatos y organizaciones sociales, el presidente ha señalado que «quienes protestan están su derecho» y que las movilizaciones dan la sensación de que «las reformas no gustan a nadie», pero que también hay mucha gente que se queda en casa y las acepta. «Yo prefiero que me digan que se hace mal para enmendar los errores y ,además, soy consciente de que el la calle hay un principio de depresión colectiva, porque la situación económica es mala y hay que subrayarlo», ha reconocido, aunque no ha dudado en culpar de ella al anterior gobierno por su «inacción». «La peor medida es la que no se toma y llevamos demasiados años sin tomar medidas, porque se negaba la existencia de la crisis y por tanto no se aplicaba la medicina», ha apostillado.
En lo que toca al conflicto de Latbus y a la retirada de determinados bonos, el mandatario autonómico, asegura que se esta llevando una negociación a tres bandas entre el Gobierno regional, el Ayuntamiento de Murcia y Latbus, algo que «no es fácil». «Aunque digan que nos tomamos el café de espaldas, el alcalde Cámara y yo hemos tenido varias reuniones para alcanzar una solución que permita defender la accesibilidad del ciudadano al transporte público y la calidad del servicio», ha confesado el presidente, que ha subrayado, no obstante que «la calidad no pasa porque el autobús pase por casa de cada ciudadano, ya que eso no es sostenible». «Hay casos en que cada cuatro autobuses sube una sola persona. Será que la gente de determinadas zonas no quiere coger el transporte público a una hora determinada», ha añadido.
Asimismo, ha defendido su labor al frente del Comité de las Regiones (CdR), frente a los que la critican acusándolo de descuidar sus responsabilidades al frente de la Comunidad. «No estoy en Bruselas más que en Murcia. Eso lo dice la aritmética. A lo mejor, algunos van más a Ferraz que yo a Bruselas», ha proclamado, apostillando que en el CdR se generan políticas que van a favor de las regiones, por ejemplo en lo que respecta a los Fondos de Cohesión. «Desde allí transmitimos nuestras necesidades», indicaba al tiempo que valoraba positivamente la reunión que mantendrá próximamente, en razón de su cargo, con una delegación china, entre la que se incluyen 20 alcaldes, y que «puede configurar una idea de presencia murciana en un país emergente y económicamente poderoso, si se le da la debida continuidad».
Por último, Valcárcel ha asegurado que en la Comunidad Autónoma «hay muchos candidatos» a sucederle, «afortunadamente», en caso de que renunciara al cargo al igual que ha hecho su homóloga madrileña, Esperanza Aguirre, porque él ya se preocupó de hacer del PP murciano «un partido con banquillo». En lo que respecta a la situción de Madri ha considerado que la renuncia de la presidenta de la Comunidad y su sucesión «no es un problema para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy», y añade que no ha oído «nada en contra» del nuevo presidente en funciones, Ignacio González, aunque reconoce que tampoco ha escuchado nada «a favor».