
Lofts de la Ciudad Ros Casares I Jesús Signes
El Banco Sabadell y el Grupo Ros Casares cerraron el 31 de julio el acuerdo definitivo mediante el cual la entidad financiera se convertirá en la propietaria de Ciudad Ros Casares, megaproyecto inmobiliario valenciano iniciado en 2007 y que actualmente se encuentra casi desierto. A principios de mayo, el grupo siderúrgico valenciano ya confirmó que no podía mantener esta inversión con los préstamos que le concedió la CAM (ahora propiedad del Sabadell) por lo que se ha tenido que buscar una solución que gustara a ambas partes.
La adquisición de Ciudad Ros Casares, situada entre la avenida Tres Forques y la V-30 y formada por 14 edificios, 700 lofts y 1.400 aparcamientos, ha resultado mucho más compleja de lo esperado dado que se trata de un gran proyecto que costó 220 millones de euros. La fórmula que se planteó en un inicio fue la dación en pago, que consiste en que el banco se queda la propiedad y el hipotecado deja de deber el préstamo.
Sin embargo, los abogados del grupo han tensado las negociaciones en busca de una fórmula que resultara fiscalmente más beneficiosa. Esto provocó que la firma se demorara, cuestión que disgustó en la sede del Sabadell. Según fuentes próximas a la negociación, la transacción ha estado a punto romperse en varias ocasiones y también hubo otras en los que existía fecha en el notario para firmar la operación. Finalmente, el 31 de julio se firmó un acuerdo de intenciones en el que se otorga tres meses de plazo para realizar una serie de gestiones y realizar la nueva escritura pública de Ciudad Ros Casares.
«No hay marcha atrás»
Aunque este protocolo técnicamente se podría romper, fuentes de la operación aseguran:«no hay marcha atrás. Se ha parado muchas veces y esto ya no se vuelve a retrasar». De este modo, la fecha límite para la última firma de esta operación ya diseñada y cerrada es el 30 de octubre. La comercialización de Ciudad Ros Casares dirigida por el Sabadell empezará a principios de noviembre.
En un principio, Tenedora de Inversiones y Participaciones (TIP), filial de Banco CAM y, por tanto, propiedad ahora del Sabadell, tenía 20% de Ros Casares Espacios, propietaria de Ciudad Ros Casares, mientras que Goya Sesenta y Nueve, filial de Grupo Ros Casares, poseía el 80% restante.
El acuerdo consiste en una serie de operaciones en las que los socios pierden derechos de cobro para reducir las pérdidas de Ros Casares Espacios y se reduce el capital para equilibrar el capital social con el patrimonio neto. Acto seguido se realiza una nueva reducción de capital de modo que Goya se queda con el 100% de las acciones de Ros Casares Espacios. Mientras se realiza la escritura de estas operaciones, para las cuales existen tres meses de plazo, la mercantil Ros Casares Espacios utiliza todos sus recursos para reducir las pérdidas, momento en el que TIP (filial de Banco CAM) adquiere los inmuebles que tenía Goya (Ciudad Ros Casares) con el estado actual de cargas, es decir, con la hipoteca que pesa de la CAM.
El documento, que ha sido firmado por parte del GrupoRos Casares por Ramón Marcos Selfa, incorpora un apartado, a modo de posibles contratos privados, en el que se abre la puerta a que una vez el banco posea el complejo de lofts se firmen dos tipos de contratos. Por un lado, el Sabadell se compromete a alquilar al Grupo Ros Casares aquellas oficinas que sean necesarias para la firma valenciana, que actualmente tiene su sede central en Ciudad Ros Casares. Por otra parte, el acuerdo abre la puerta a que el Grupo Ros Casares continúe realizaron las labores de promoción y comercialización de los lofts de Ciudad Ros Casares aunque el banco no le concederá exclusividad.