En esta época marcada por las vacaciones, se multiplican los desplazamientos en coche y, como consecuencia, también aumenta el número de accidentes, muchos de ellos debidos a problemas visuales sin corregir del propio conductor. Pero también existen casos en los que los conductores involucrados en accidentes afirman que no pudieron distinguir al peatón o al otro coche, no por una visión deficiente, sino porque se vieron deslumbrados a causa de los reflejos de la carretera o el resplandor del sol. En estas situaciones, el uso de gafas de sol puede suponer una gran diferencia.
Al igual que comprobamos el estado del vehículo antes de viajar, debemos hacer lo mismo con nuestra visión, sobre todo si utilizamos corrección visual y/o superamos los 45 años de edad.
Según Ana Belén Almaida, Presidente del COORM, “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año, se reducirían los accidentes. El problema está en que el 46% de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico”.
Capacidades visuales y conducción
El número de conductores afectados por, al menos, una deficiencia visual es del 24%. Es fundamental que los conductores sean conscientes de la necesidad de que las capacidades visuales que intervienen en la conducción estén en perfecto estado. Una exposición excesiva a la radiación solar ultravioleta produce daños oculares, entre los que destacan las cataratas, el pterigión y la degeneración macular, además de otros problemas importantes para el conductor, como es el caso del deslumbramiento o la fatiga visual. A pesar de dicha importancia, el 33% de los conductores no se protege habitualmente del sol mientras conduce y un 12% nunca lo hace, a pesar de ser España uno de los países con los índices de radiación ultravioleta más altos de Europa.
Recomendaciones del COORM para conductores
- Revisiones periódicas. Dada la importancia de la información visual que recibimos, es fundamental que nuestra visión esté en el mejor estado posible. No hay que esperar a la renovación del permiso de conducir: conviene visitar al óptico-optometrista al menos una vez al año.
- Gafas de sol. En estos días de alta luminosidad y en los momentos en los que haya cambios bruscos de luz, las gafas de sol son imprescindibles. En el caso de llevar gafas graduadas, es necesario llevar asimismo gafas de sol graduadas, adaptadas a las necesidades de cada uno. Pero hay que tener mucho cuidado con las gafas de sol que se adquieren, ya que, según el Colegio Oficial de Ópticos- Optometristas de la Región de Murcia, el 70% de las gafas que se venden en España no cumplen con las normas de seguridad sanitarias.
- Si se utilizan lentes de contacto, aunque algunas cuentan con filtro solar, resulta imprescindible el uso añadido de gafas de sol.
- Cuando se circula en motocicletas y ciclomotores, los conductores deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos.
- Gafas de repuesto. Ana Belén Almaida recuerda que, “si se utilizan lentes de contacto o gafas, es recomendable llevar unas lentes de repuesto en el coche con la misma graduación que las que usamos habitualmente”.
Escoge las mejores gafas
Las mejores gafas de sol para conducir son las que contienen lentes polarizadas, que reducen el deslumbramiento y facilitan la visión en días muy luminosos. El asesoramiento de un profesional de la salud visual óptico-optometrista garantiza una elección adaptada a las necesidades de cada usuario.
En el caso de las gafas graduadas, lo más importante es que la graduación esté actualizada. Además, es conveniente que las gafas cuenten con un tratamiento antireflejante, ya que disminuye los reflejos y los deslumbramientos y se incrementa el contraste.