Mad-Croc Fuenlabrada: Colom (10, 2 triples), Laviña (4), Penney (5, 1 triple), Mainoldi (4) y Joseph (6) –quinteto inicial-, Hall (14, 2 triples), Vega 11, 1 triple), Blanco (9, 1 triple), Diouf (7), Cortaberría (2), Muñoz (5, 1 triple) y Sergio Sánchez (12, 1 triple).
UCAM Murcia: Franch (1), Miso (12, 2 triples), Jasen, Barlow (13,2 triples) y Augustine (11) –quinteto inicial-, Sekulic (6, 1 triple), Rivero (4), Sergio Pérez (9, 1 triple), Kurz (8, 1 triple) y Grimau (9, 1 triple).
Árbitros: Xavier Amorós, García Ortiz y Anna Cardús. Sin eliminados.
Parciales: 20-21; 32-9 (52-30); 17-13 (69-43); 20-30 (89-73).
Incidencias: Partido correspondiente a la 20ª jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón polideportivo Fernando Martín de Fuenlabrada ante 5.300 espectadores.
El UCAM no ha aprendido de sus propios errores y un mal cuarto en el que se juntaron una mala defensa y un nefasto ataque impidieron que pudiera competir y, en definitiva, luchar por la victoria en Fuenlabrada. Comenzó bien el partido el equipo murcianos, pero los madrileños aprovecharon bien que Augustine, Miso y Barlow tenían que descansar para irse en el marcador y sentenciar por la vía rápida sin que los murcianos tuvieran capacidad para reaccionar. Cuando el núcleo duro de Quintana regresó a la pista, el conjunto local ya mandaba por 15 puntos y su inercia le llevó hasta los 22 antes del descanso. El UCAM dejó escapar una buena ocasión para salir de los puestos del descenso, ya que el Mad-Croc Fuenlabrada no lleva mejor plantilla, pero sí una dinámica que le permite tener mayor confianza en los momentos más delicados de un partido o cuando el rival comete más errores de los que se espera en una competición profesional.
El primer cuarto fue muy igualado y jugado a tirones por ambos equipos. El UCAM, siempre serio en defensa, se adelantaba por cinco puntos y un minuto empataba el Mad-Croc Fuenlabrada. Un minuto más tarde volvían a irse los murcianos por otros cinco puntos y los locales le devolvían el parcial. Así fueron las cosas prácticamente hasta el final de los primeros diez minutos, Quino Colom en el equipo madrileño y Miso y Barlow en el murciano se erigieron en grandes protagonistas ofensivos. El UCAM mandó en el marcador hasta el 20-19 tras un triple de Hall, pero Barlow anotó la última canasta del cuarto (20-21).
El inicio del segundo cuarto estuvo marcado por los errores en el tiro de unos y otros hasta que Saúl Blanco hizo la primera canasta. Ésta dio alas a sus compañeros que comenzaron a jugar transiciones rápidas en ataque, algo que los jugadores de Quintana no supieron neutralizar. El técnico visitante pidió un tiempo cuando los locales comenzaron a correr y el marcador estaba en 24-21. Quizás Quintana ya sabía lo que se le venía encima. Su equipo no defendía bien, perdía balones en ataque y nadie asumía la responsabilidad del tiro. Hall pudo con Kurz y Sergio Sánchez con Rivero. Cuando Miso y Barlow regresaron a la pista (39-25), el partido estaba ya casi decidido. El equipo local se divertía y el UCAM sufría el bochorno de una nueva paliza en solo 10 minutos. El parcial antes del descanso fue de 32-9. Los murcianos anotaron 3 canastas de dos puntos en cinco intentos y un triple de nueve. Los números del Mad-Croc fueron infinitamente mejores, con Hall, Sergio Sánchez y Vega en plan estelar, tanto por méritos propios como por deméritos de su rival en defensa (52-30).
La incógnita era saber como afrontaría el conjunto local los primeros minutos del segundo tiempo y si sería capaz de aguantar el ritmo. No le hizo falta quemar sus naves. El UCAM volvió a recuperar el pulso a la defensa, pero no en ataque y con un intercambio de canastas poco o nada iba a sacar de rentabilidad. Los de Quintana llegaron a rebajar la ventaja en cuatro puntos (58-40), pero en Fuenla empezó a correr nuevamente y el UCAM a perder balones en ataque. Al equipo de Porfi Fisac le entraba todo y el murciano ya estaba demasiado ‘tocado’ anímicamente como para creer en la remontada (69-43). Una vez más se trataba de afrontar los últimos diez minutos con el objetivo de no ser ridiculizados más, pues el partido estaba decido. Los madrileños llegaron a disponer de una máxima ventaja de 27 puntos en el último cuarto (73-46) y a partir de ese instante y a base de anotar de tres, el UCAM fue capaz de acabar el partido con algo de decoro, que no con opciones de algo más. Quintana, que tiene mucho trabajo de recuperación por delante, aprovechó para darle minutos a jugadores que tiene que recuperar para conseguir la permanencia. El Mad-Croc no pudo evitar relajarse ante la gran diferencia que llegó a marcar en el marcador y eso lo aprovechó el UCAM para anotar lo que no pudo en el segundo cuarto, que fue cuando el partido se rompió. Al final, el equipo de Murcia se llegó a poner a doce puntos, pero finalizó el partido 89-73 y lanzando tantas veces de dos como de tres puntos, aunque con un porcentaje del 27% desde la línea de 6,75.