El pesimismo se ha apoderado de los economistas murcianos y ninguno de los 250 que contestaron en los últimos días a una encuesta de su colegio profesional ha respondido que la situación mejorará, sino, al contrario, e incluso a la pregunta de su situación particular, el 42,7 por ciento asegura que es peor y el 64% si son funcionarios.
La situación económica murciana respecto a un año atrás es peor para el 86,7 por ciento de los encuestados, e igual para el 12 por ciento, si bien en junio de 2008, cuando se produjo el punto más bajo del ciclo recesivo actual, la puntuación era 10 puntos superior.
El undécimo barómetro del colegio de economistas se ha dado a conocer hoy y en sus 11 números y cinco años y medio de historia, cuatro han sido de recesión, y si en diciembre de 2007 una de las fortalezas de la economía murciana era la creación de empleo, hoy en día es su principal debilidad.
Los economistas opinan que la mayor fortaleza de la economía murciana son su sector agroalimentario, el turismo residencial y las energías renovables.
Paradójicamente, los economistas creen que la reestructuración o reducción de las plantillas es la mejor medida para sortear esta crisis, y la estrategia menos valorada es la formación.
Al respecto, al vicedecano segundo, José María Moreno García, ha advertido que la reducción de plantillas es una tragedia no solo para los trabajadores, sino para las empresas, y que esta medida no es suficiente para evitar la crisis, ya que las empresas necesitan además que se les otorgue financiación.
Además de la reestructuración, los economistas apuntan a la ampliación de los periodos de pago y la reducción de precios como estrategias necesarias para sortear la crisis.
La previsión a 6 meses de estos especialistas es que habrá una leve mejoría en junio próximo, y al puntuar de 0 a 10 dan un 3,41 a Murcia y un 4,11 a España, frente al 3,16 y 3,71, respectivamente, que otorgan a día de hoy.
Los sectores productivos sobre los que recaen las expectativas mas favorables de crecimiento son el de turismo, ocio y hostelería; industria agroalimentaria, y agricultura, mientras que el de construcción y urbanismo es el menos valorado, con el 2,18 sobre 10.
Uno de los escasos indicadores positivos de la encuesta respecto a la crisis es el referido a la evolución de la demanda familiar, donde se percibe cierta expectativa de mejora, según el decano del colegio, Ramón Madrid, ya que respecto a la edición anterior del barómetro aumenta el porcentaje de la respuesta "aumentará" la demanda de consumo y de compra de viviendas.
En este barómetro se han introducido una pregunta novedosa relativa a la posibilidad de creación de "bancos malos", a la que han respondido mayoritariamente que no les parece adecuada.
El vicedecano segundo del colegio de economistas, José Ignacio Gras Castaño, aseguró que lo primero que habría que hacer para solucionar la situación es que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos paguen lo que deben de forma inmediata, con lo que "ya se notaría otro ambiente", y que el Estado intervenga para desbloquear ese tapón de pagos que inciden en el día a día de las empresas.
Gras Castaño también consideró necesario que si por ejemplo los ingresos han caído al 50, que los gastos se ajusten también a ese 50, "lo que no se puede mantener es un déficit permanente porque sino se va a una situación de crack".
El decano del colegio de economistas afirmó que lo que es impensable es financiar un déficit de mil millones de euros anualmente porque supone más del veinte por ciento del presupuesto regional, al tiempo que consideró necesario reformar el sistema de financiación autonómica dado que los ingresos autonómicos son muy rígidos y provienen de impuestos ligados en su mayoría a la actividad inmobiliaria.