El fiscal del juicio celebrado hoy en la Audiencia Provincial de Murcia contra tres acusados de estafar a una compañía de seguros al denunciar que el accidente en el que uno de ellos perdió una pierna se produjo al ser atropellado por el camión de otro, ha dicho que "hubo un pacto entre ellos" para beneficiarse de esta simulación.
El representante del Ministerio Público ha asegurado que como han demostrado las actuaciones judiciales y los testigos, el percance, que se produjo el 11 de mayo de 2003, ocurrió al volcar un todoterreno que estaba retirado de la circulación y al que había sido acoplada una plataforma para las fiestas.
El vehículo, que carecía de seguro y al que ponían en marcha haciéndole el "puente", ha añadido el fiscal, estaba conducido cuando ocurrió el accidente por el hijo de uno de los acusados, Ginés R., a quien considera responsable del vehículo, aunque éste lo niegue.
Al volcar el vehículo, otro de los acusados, Ricardo M., que viajaba en la plataforma, quedó aprisionado, lo que le ocasionó la amputación de una pierna.
Durante su declaración como acusado, este último ha manifestado a la Sala que cuando presentó una denuncia por lesiones en tráfico contra Ginés R. y contra la compañía aseguradora, en la que aseguraba que había resultado herido al ser atropellado por el camión de éste, lo hizo porque estaba emocionalmente afectado por la pérdida de la pierna y no sabía lo que hacía.
Por su parte, Ginés R. ha apuntado al tercer acusado, Ambrosio C., abogado, como la persona que le presionó para que diera un parte de declaración amistosa de accidente a la compañía aseguradora de su camión, "Groupama Plus Ultra", lo que así hizo, responsabilizándose así del siniestro.
Finalmente, Ambrosio C. ha negado cualquier participación en la presunta estafa y ha asegurado que cuando aconsejó a Ricardo M. en la presentación de la denuncia lo hizo "desconociendo la realidad de lo ocurrido".
En el juicio, que ha quedado visto para sentencia, el detective que hizo una investigación por encargo de la aseguradora ha manifestado que las sospechas que ésta tenía de que se podía haber cometido un fraude se vieron confirmadas cuando los propios vecinos de la zona le señalaron la realidad de los hechos y cómo se había producido el accidente en realidad.
El fiscal ha pedido tres años de prisión y dos multas de ocho y nueve meses, con una cuota diaria de seis euros, para cada uno de los acusados, por simulación de delito y estafa, aunque en el caso de Ricardo M. propone que se le aplique la atenuante de disminución de los efectos del delito, ya que al verse descubierto devolvió los 50.000 euros que le pagó la compañía de seguros.