El japonés Taro Aramaki (Tokio, 1984) ya es nuevo jugador del Reale Cartagena. Es, sin duda, el fichaje más exótico del club que preside Antonio Mínguez en sus 18 años de historia. El cierre que antes de recalar en Cartagena había probado suerte en Jaén y Santa Coloma consigue su ficha federativa después de un mes a prueba y de convencer al técnico, David Marín. «Está en España desde octubre y ahora mismo es uno de los jugadores más fuertes físicamente de la plantilla. El cuerpo técnico cree que puede tener minutos y que nos puede ayudar mucho en la segunda parte de la Liga», explicó el presidente del Reale Cartagena, Antonio Mínguez.
«El único hándicap importante es su adaptación a la Liga Española, algo que suponemos que se solventará pronto», añadió Mínguez. Inicialmente, el jugador japonés ha firmado para lo que resta de temporada. «Posteriormente, el tiempo dará o quitará razones», expresaba el presidente del conjunto albiazul tras desearle a Aramaki el «mayor de los éxitos» en nuestro país.
Después de escuhar a Mínguez, Aramaki se soltó en castellano, idioma en el que se maneja bastante bien, a pesar de que solo lleva medio año en España. Su fichaje no supondrá ningún coste para el Reale, ya que el japonés está en España gracias a una beca que ha conseguido en su país. «Todos los que jugamos al fútbol sala en Japón queremos venir a España. Esta es la mejor Liga del mundo y yo estoy muy feliz de que me den una oportunidad en Cartagena», comentó el nuevo cierre del Reale.
Después, confirmó las palabras de Mínguez, quien unos minutos antes se había referido a él como «un cierre contundente, que tendrá que tener cuidado con los árbitros y aprender que en España te pueden expulsar muy rápido». Con una sonrisa de oreja a oreja, Aramaki contó que su compañero Yoni, el canario que el Reale ha repescado hace poco del Gáldar, se queja de su dureza en los entrenamientos. «Soy muy contundente y duro en defensa y mis compañeros me preguntan si es que en Japón no se pitan faltas», confesó. Yoni, que le escuchaba junto a los periodistas, no paraba de reír.
Aramaki alegó que en el fútbol sala japonés se permite mucho «el contacto». Antes de llegar al Reale, tuvo incluso una experiencia en el Cascavel brasileño, curiosamente el equipo del que procenden Adeirton y Rafinha, otros dos refuerzos invernales del equipo albiazul. Eso fue en 2008 y el nipón no coincidió con sus actuales compañeros. «El fútbol sala brasileño destaca por el juego individual y en España prima más el equipo. Aquí se usa más la táctica y todo es más profesional», contó el recién llegado.
En Japón, Aramaki fue campeón de Liga con el Fuga Meguro en 2007. En 2009 y 2010 jugó en el Bardral Urayasu (9 goles en 52 partidos). Ya está adaptado a las costumbres españolas. «Vivo solo y me gusta cómo se vive en España. Y cómo es su gente. Con Yoni suelo comer cosas de España. Con Jaison y su familia pruebo la de Brasil. Y a Moi le gusta la comida japonesa y voy con él a comer. Pero yo, en Cartagena, voy a hacer la vida que hace un español», indicó el japonés.
Mientras tanto, Mínguez anunció que el fichaje de Indio «queda descartado», ya que el cierre brasileño de 37 años, ex de Polaris World, ha fichado por un club de su país. «Si sale un cierre de garantías, se incorporará al equipo. Si no es así, nos quedamos con lo que tenemos. La empresa Seguros Reale ha hecho un gran esfuerzo por mejorar la plantilla, pero no vamos a hacer ninguna locura. Es verdad que hace falta un cierre para la segunda vuelta, y hemos estado a punto de fichar a un polaco, pero no queremos fallar», señaló el presidente del Reale.