El sonido de la sirena marca el final de la clase, y del curso. Por delante, algo más de diez semanas de vacaciones de verano. Y la primera pregunta que viene a la cabeza es: ‘¿Qué hago con los niños esos 74 días?’. Este año hay que echarle más imaginación y, llegado el caso, rascarse más el bolsillo. Porque el recorte ha alcanzado a la programación estival que organizan bibliotecas, piscinas, museos y centro culturales para entretener a los menores. A estas alturas, por ejemplo, la Consejería de Cultura todavía no sabe si ofrecerá algún taller, como en años anteriores, en la red regional de museos, aunque lo más probable es que no haya nada. Y otro tanto ocurre con las piscinas municipales de Murcia; en la mayoría no se han organizado cursillos de natación.
La crisis prácticamente ha borrado del mapa las actividades 'gratis total' para el verano. Pero conviene buscar, porque aún es posible encontrar alguna oportunidad. Por ejemplo, en el centro de arte contemporáneo La Conservera, en Ceutí, se celebra los meses de julio y agosto una escuela de verano (para niños de 6 a 12 años), en horario de mañana, con juegos, manualidades, creación artística y expresión corporal. También el Ayuntamiento de Murcia ha previsto para este verano sesiones de cine gratis los jueves por la noche en el recinto del Murcia Parque y el auditorio del jardín de Fofó. En la Biblioteca Regional hasta finales de este mes se han programado cuentacuentos y talleres, uno de ellos para conocer las ‘tripas’ del centro de la mano de un bibliotecario profesional. Y en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena mantienen las visitas guiadas los domingos por la mañana para conocer en familia el ‘tesoro’ que guardan estas magnificas instalaciones levantadas junto al mar.
Otros centros públicos sí que han diseñado una programación especial para el verano, aunque previo pago. Es el caso del Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia, que ha preparado hasta la primera semana de agosto talleres para niños de entre 5 y 12 años, con un coste de entre 12 y 15,50 euros. Los centros deportivos bajo concesión municipal también han elaborado una variada oferta para las vacaciones escolares. Así, las instalaciones de Aqualia en Cabezo de Torres proponen cursos de pádel para niños a partir de 5 años (20,60 euros por una semana con dos horas diarias de clase).
El abanico de posibilidades es amplio, y quizás el verano sea un buen momento para realizar aquellas visitas que no hemos tenido tiempo durante el resto del año. He aquí dos botones de muestra: el acuario de la Universidad de Murcia, en uno de los pabellones del cuartel de artillería, ofrece la posibilidad de descubrir la riqueza de mares y océanos sin salir de la ciudad; y el Museo de la Catedral organiza de martes a domingo (los menores de 12 años no pagan) visitas guiadas a la torre, el emblema de la capital desde cuyo campanario se obtienen unas vistas únicas.
¿Qué otras recomendaciones hay que tener en cuenta para afrontar este largo estío con los niños en casa? Carmen Godoy, doctora en Psicología y experta en psicología clínica, considera fundamental un "periodo de desconexión de la actividad escolar", y en este aspecto las escuelas de verano y la práctica de deportes juegan un importante papel. ¿Cuánto tiempo debe durar ese paréntesis? Godoy apunta que tiene que ser “lo suficientemente amplio para que el niño se libere de las presiones del rendimiento académico”. ¿Y cumplido este paso? La experta, profesora del departamento del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Murcia, ve adecuado fijar unas rutinas, "pero siempre siendo flexibles. Sobre todo con los más pequeños conviene estructurar un horario, pero no excesivamente rígido". Un detalle más a tener en cuenta: a la hora de elegir las actividades de ocio para los chavales “debemos preguntarles, y adaptarlas a sus gustos. Desde luego, no imponerles lo que a nosotros nos gustaría que hicieran".
En cuanto a los deberes, la docente señala que depende de las necesidades del niño, según le haya ido el curso, pero opina que las tareas de repaso no deben ser "desproporcionadas, porque corremos el peligro de que regresen al colegio sobresaturados". Por lo demás, Carmen Godoy recuerda que el verano es un buen momento para "aprender otro tipo de responsabilidades en casa, como poner la mesa, hacer la compra o ayudar a cocinar", así como para fomentar las relaciones familiares, quizás algo descuidadas a lo largo del resto del año por las prisas y las obligaciones de la rutina diaria. Y un último consejo: no hay que tener miedo a que surjan conflictos, al pasar más tiempo juntos. "Los conflictos son necesarios, porque nos dan la oportunidad de enseñarles a nuestros hijos otros valores y normas".
Ahora ya lo sabe, disfrute de este tiempo de relax en compañía. ‘Con toda la troupe' también se marcha de vacaciones. Pero recuerde, nos vemos después del verano con nuevas propuestas.