
El Ferrari de Fernando Alonso, durante el pasado Gran Premio de España. | EFE/Toni Albir
Escuderías y pilotos temporada de 2011:
Red Bull Racing
1. Sebastian Vettel (Alemania)
2. Mark Webber (Australia)
Vodafone McLaren Mercedes
3. Jenson Button (Gran Bretaña)
4. Lewis Hamilton (Gran Bretaña)
Scuderia Ferrari Malboro
5. Fernando Alonso (España)
6. Felipe Massa (Brasil)
Mercedes GP Petronas F1 Team
7. Michael Schumacher (Alemania)
8. Nico Rosberg (Alemania)
Lotus Renault
9. Robert Kubica (Polonia)
10. Vitaly Petrov (Rusia)
ATT&Williams
11. Rubens Barrichello (Brasil)
12. Pastor Maldonado (Venezuela)
Force India F1 Team
13. Adrian Sutil (Alemania)
14. Paul di Resta (Escocia)
Sauber F1 Team
15. Kamui Kobayashi (Japón)
16. Sergio Pérez Mendoza (México)
Scuderia Toro Rosso
17. Jaime Alguersuari (España)
18. Sebastien Buemi (Suiza)
Team Lotus
19. Jarno Trulli (Italia)
20. Heikki Kovalainen (Finlandia)
HRT F1 Team (Hispania)
21. Narain Karthikeyan (India)
22. Vitantonio Liuzzi (Italia)
Marussia Virgin Racing
23. Timo Glock (Alemania)
24. Jerome D'Ambrosio (Bélgica)
El primer evento denominado 'Gran Premio' tuvo lugar en Pau en 1901, aunque el término no fue utilizado con regularidad hasta después de 1906
Ningún deporte es capaz de ofrecer éxito, pasión y tragedia como la Fórmula 1. Un gran espectáculo que combina la gloria con sucesos dramáticos, la Fórmula 1 es sinónimo hoy en día de velocidad, innovación, riesgo y presión. Por esta razón, miles de personas alrededor del mundo siguen este deporte semana tras semana desde marzo a noviembre. Admiran a pilotos que son mundialmente conocidos y respetados por su talento y agallas detrás del volante. Es un deporte de elite, de dinero y de lujo. Pero pocos entre los fans de la Formula 1 podrían decir cómo empezó este deporte tan enigmático.
El comienzo de la Formula 1 remonta a finales del siglo diecinueve en Francia. Concretamente tiene sus orígenes en las primeras carreras de coches que tuvieron lugar a partir del año 1894. Estas carreras no estaban sometidas a ningún reglamento concreto y se desarrollaban en los caminos que unían los pueblos franceses entre sí. El primer evento denominado 'Gran Premio' tuvo lugar en Pau en 1901, aunque el término no fue utilizado con regularidad hasta después de 1906 para referirse a las carreras organizadas por el Club de Automóviles de Francia en el conocido circuito de Le Mans. El primer Campeonato de Mundo se celebró años más tarde en 1925 con un total de cuatro carreras de 800 km, aunque en sus inicios se concibió para premiar a los fabricantes de los coches más que a los pilotos individuales.
Fue en 1949 cuando la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), con sede en Paris, anunció la unión de varios Grandes Premios Nacionales para crear lo que conocemos hoy en día como la Fórmula 1, asentando, de esta manera, las bases del Primer Mundial de Fórmula 1 de la historia. Este primer mundial tuvo siete pruebas en total, seis en Europa (Gran Bretaña, Mónaco, Suiza, Bélgica, Francia e Italia) y otra prueba en Indianápolis en los Estados Unidos, para que el nuevo formato pudiera considerarse 'mundial' y no exclusivamente europeo. La primera carrera del nuevo Campeonato Mundial se llevó a cabo el 13 de mayo de 1950 en el circuito de Silverstone, en el Reino Unido, y fue ganado por el italiano Giuseppe Farina, quien ganó el campeonato ese mismo año. Esta primera etapa de la Fórmula 1 estuvo dominado por los equipos dirigidos por conocidas fabricantes de automóviles tales como Alfa Romeo, Ferrari, Maserati y Mercedes Benz.
A partir de la década de los 60, los patrocinadores de grandes empresas como las de la industria del tabaco, los concesionarios de coches, marcas de gasolineras y de neumáticos, procedentes de Estados Unidos, empezaron a descubrir el mundo de las carreras de coches. En 1972, Bernie Ecclestone, la autoridad más importante de la Fórmula 1 en la actualidad, compró la escudería inglesa Brabham por 100.000 libras, y poco después, comenzó a unir al resto de los equipos, Renault, Lotus, McLaren, Williams y Ferrari en torno a la Asociación de Constructores de Fórmula 1 (FOCA). A partir de ese momento, la Fórmula 1 se convirtió en un fenómeno verdaderamente universal en la que se unieron deporte, negocio y glamour.
El éxito de Ecclestone vino dado por su inteligente idea de llevar este deporte a la televisión, estableciendo horarios permanentes para las carreras y vendiendo los derechos de la Fórmula 1. Al principio, dichos derechos fueron divididos entre las propias empresas de Ecclestone, los equipos y la FIA, pero en 1997, Ecclestone decidió negociar contratos para la transmisión de las carreras con distintas cadenas públicas y privadas de televisión. Actualmente la Sexta, BBC Sport, Sky news y TV3 son algunos de los canales que han comprado estos derechos. Con el paso de los años, este fenómeno de masas expandió el deporte de la Fórmula 1 por los cinco continentes, convirtiendo a Ecclestone en el verdadero dueño del negocio de la Fórmula 1 y en uno de los hombres más ricos del Reino Unido.
Sin lugar a duda, la década de los 80 fue una década apasionante. La Fórmula 1 comenzó a ser un desfile de los sistemas tecnológicos más avanzados: motores, aerodinámica, neumáticos, sistemas de protección, etc., y las estrategias de carrera desarrolladas por los distintos equipos empezaron a tener un papel muy decisivo para el resultado final. En esta época coincidieron en las pistas pilotos del calibre de Nelson Piquet, Nigel Mansell, Alain Prost y Ayrton Senna, cuatro pilotos cuyos nombres quedaron grabados para la historia de la Fórmula 1 como los héroes de los ochenta, sumando entre todos ellos un total de once títulos ganados. Aunque los cuatro tuvieron una carrera implacable y fueron los artífices de una nueva era en la Fórmula 1, Ayrton Senna se convirtió en el verdadero protagonista de esta década debido a su terrible accidente que le costó la vida en el Gran Premio de San Marino, en Imola el 1 de mayo de 1994. La muerte de Senna, aparte de desencadenar una gran polémica en el mundo de la Fórmula 1, lo convirtió en una leyenda de este deporte.
Al destacar los mejores pilotos de la Fórmula 1, es imprescindible remarcar el nombre de Michael Schumacher. Este piloto alemán, fue el sucesor de los cuatro héroes de los años ochenta. A lo largo de la siguiente década, batió todos los récords posibles en la Fórmula 1, convirtiéndose así en el piloto de toda la historia con más carreras ganadas (91), más puntos acumulados (1369) y el piloto con más mundiales ganados (7), entre ellos cinco conseguidos consecutivamente (2000-2004). Durante toda su trayectoria profesional ha sido piloto de diversos equipos, entre los que destacan los equipos de Jordan, Renault y Ferrari, con los que consiguió muchas de sus victorias. Le han sido concedidos diferentes premios y trofeos para elogiar su carrera deportiva, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 2007. Aunque en 2006 Schumacher anunció su retirada de la Fórmula 1, el alemán no pudo resistir su pasión por este deporte y, en 2010, se incorporó de nuevo a los circuitos. Actualmente es piloto oficial del equipo Mercedes GP Petronas F1 Team.
De la misma manera, también es imprescindible destacar el nombre del primer piloto español de la historia de la Fórmula 1, Fernando Alonso. La incorporación de España en la Fórmula 1 se remonta al año 1913, cuando se disputó una carrera sobre un circuito de carretera de 300 km cerca de Madrid. Desde ese momento, España como país anfitrión del mundial no permaneció fija en el calendario de carreras, debido principalmente al continuo cambio de circuitos por todo el país, lo que producía entre los organizadores una sensación de inseguridad y mala gestión. Todo esto cambió, a partir de 1991, cuando el Gran Premio de España se mudó definitivamente al Circuito de Cataluña, en Montmeló. Diez años más tarde, el 4 de marzo de 2001, el piloto Fernando Alonso se incorporaba al mundo de la Fórmula 1 en el equipo Magneti Marelli. Dos años más tarde, en 2003, la historia de la Fórmula 1 en España tuvo un antes y después con la firma del contrato de Alonso como piloto oficial del equipo Renault. En 2005 Alonso consiguió su primer titulo como campeón del mundo de Fórmula 1, despertando así un mayor interés de los aficionados españoles hacia este deporte. El año siguiente, en 2006, volvió a repetir como campeón del mundial, por lo que el interés de la afición española en la Fórmula se disparó, y siguió creciendo hasta hoy en día en que Fernando Alonso es actual piloto de la escudería Ferrari, uno de los más prestigiosos del deporte.
En 2001, apareció en la parrilla de pilotos otro español, Pedro Martínez de la Rosa, como piloto oficial del equipo Jaguar. Sin embargo, desde su comienzo su trayectoria profesional se ha caracterizado por los continuos alti-bajos a la hora de ser piloto oficial de un equipo, puesto que en la mayoría de ocasiones ha tenido que actuar como piloto probador, como es el caso con el equipo británico McLaren-Mercedes con quienes trabajó desde 2003 hasta la temporada 2010. Actualmente no tiene un lugar fijo como piloto en la parrilla desde que dejó el equipo Sauber a mitad de la temporada 2010 por no conseguir resultados positivos.
Siguiendo en la línea de pilotos españoles, aparece también el nombre de Jaime Alguesuari cuya incorporación al deporte lo convirtió en el piloto más joven de la historia de la Fórmula 1. Tuvo su debut en el equipo Toro Rosso en 2009 y actualmente es piloto oficial de dicho equipo, con el que ha conseguido sumar un total de 5 puntos superando a su compañero de equipo, el francés Sebastian Buemi.
El interés que ha suscitado en España este deporte lejendario se ha visto culminado con la reciente incorporación en 2010 del primer equipo español de la historia en la Fórmula 1: Hispania F1 Racing Team, cuyo presidente, José Ramón Carbantes, el conocido empresario murciano, pretendió construir la sede de su equipo en Murcia. Hispania Racing Team (HRT) hizo su debut la temporada pasada con sus pilotos, el brasileño Bruno Senna, sobrino del admirado Ayrton Senna, y el indio, Karun Chandock. Aunque no consiguieron buenos resultados, este equipo está presente en la actual temporada.
Desde sus inicios hasta hoy día, han dejado huella en este deporte grandes nombres, grandes vidas, grandes personas, todas diferentes pero con una única característica que los unía a todos: la pasión por el mundo del motor. Por esta razón, y por mucho que pasaran los años, la emoción que acompaña a la Fórmula 1 nunca ha dejado de crecer. Cada temporada la FIA renueva el reglamento, se incorporan nuevas escuderías, se marchan otras, aparecen nuevos circuitos, nuevos pilotos, nuevos equipos y nuevas estrategias. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y a los cambios regulares en este deporte, el formato del Mundial sigue siendo el mismo.
Un Gran Premio consiste en la realización de unas carreras que se celebran en fin de semana, de viernes a domingo, culminando en la carrera principal el domingo por la tarde. Dicha carrera es precedida por tres sesiones de entrenamientos libres, realizados entre viernes y sábado, y una sesión de calificación celebrada el sábado que determinará la posición del piloto en la parrilla de salida el día siguiente. Las carreras se basan en un reglamento que está elaborado por la Federación Internacional de Automovilismo y que consta de dos partes principales: las "Technical Regulations" que se refieren a las condiciones técnicas de los monoplazas y las "Sporting Regulations" que se centran en las condiciones en que se deben desarrollar los eventos, así como las reglas de puntuación y de penalización. La puntuación en un Gran Premio se distribuye de la siguiente manera: el ganador de la prueba conseguirá 25 puntos; el segundo clasificado, 18; el tercero, 15; el cuarto, 12; el quinto, 10; el sexto, 8; el séptimo, 6; el octavo, 4; el noveno, 2; y el décimo, 1 punto. Los demás pilotos, aunque terminan la carrera, no puntúan. De esta manera, a lo largo de la historia de la Fórmula 1, la puntuación obtenida en cada carrera ha determinado el orden en la clasificación del campeonato del mundo de pilotos y de constructores, pues quien tuviera más puntos sería el campeón, y en caso de empate decidirían las mejores posiciones en carrera.
Otro elemento importante para la comprensión del deporte son las tradicionales banderas agitadas durante las carreras que vienen a ser la principal fuente de comunicación entre los pilotos, los ingenieros y los comisarios de pista. Las principales banderas utilizadas en un Gran Premio de Fórmula 1 son: la bandera amarilla que avisa de peligro en caso de un accidente en la pista, su contraparte la bandera verde que significa el cese del peligro; la bandera azul que señala al piloto que debe facilitar su adelantamiento en un momento determinado y la bandera roja que determina la detención de la carrera por razones de seguridad. El ganador de la carrera es siempre recibida con la famosa bandera a cuadros blancos y negros.
El procedimiento para la realización de la carrera principal sigue siempre el mismo patrón. Inmediatamente antes de comenzar, los pilotos realizan una vuelta de calentamiento donde aprovechan para calentar motores y neumáticos. Después de realizar dicha vuelta, los pilotos se colocan en la parrilla de salida según la clasificación del día anterior, y se da orden de activar el inicio de carrera cuando se encienden 5 luces (semáforos) rojas. Cuando van desapareciendo progresivamente hasta la última, la carrera comienza.
La distancia de todas las carreras, independientemente del lugar de celebración, es igual a la menor cantidad de vueltas completas que exceda una distancia de 305 km y con una máxima duración de dos horas. Los pilotos que crucen la línea de meta tras la última vuelta en las 10 primeras posiciones serán recompensados con una entrega de puntos. Dichos puntos determinarán la posición final del Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula 1, así como el Campeonato Mundial de Constructores de Fórmula 1.
La Fórmula 1 se ha convertido en un deporte a los que le son relacionados sinónimos como exclusividad, lujo y prestigio, es por ello que ha cobrado gran repercusión económica durante las últimas décadas. Las cifras que circulan en torno al deporte son abrumadoras. Si tomamos como referencia que un 40% del presupuesto de un equipo se cubre con patrocinadores y derechos de televisión, y si consideramos que para poder alcanzar buenos resultados se necesita un presupuesto mínimo de 80 millones de euros, llegamos a la conclusión que nada es barato en la Formula 1.
Desde 2007 el patrocinio del Banco Santander en la Formula 1 ofrece un ejemplo del alcance global de este deporte, pues ha logrado que la marca Santander se haya convertido en muy poco tiempo, en un nombre ampliamente reconocido en todo el mundo incluso patrocinando programas de becas de estudios en el ámbito universitario en Brasil, Reino Unido y España con la denominación de "Fórmula Santander". En 2011, el Banco Santander será el principal patrocinador de los GP de Inglaterra, Alemania e Italia, y tendrá amplia presencia en los de España, Europa y Brasil.
En base a todo lo descrito anteriormente se puede concluir que la Fórmula 1 se fundamenta en la precisión de las estrategias de los equipos, en la velocidad de los monoplazas y en la constante innovación de la ingeniería y la tecnología. Pero todos estos factores no serían suficientes sin contar, además, con la máxima preparación, tanto física como psicológica, de los pilotos, que se ven sometidos a una amplia gama de dificultades durante una carrera tales como llegar a experimentar una fuerza de 5G en el cuello, que equivale a un peso de 30 kg., soportar temperaturas de hasta 50ºC a la vez que su tasa cardíaca llega a las 180 pulsaciones por minuto. Sin duda alguna, se trata de un deporte que merece un gran reconocimiento donde los pilotos se convierten en los verdaderos protagonistas del espectáculo.