El PP atribuyó hoy al PSOE una total complicidad con el proyecto de construir cuatro torres de 68 viviendas en la calle Muralla de Tierra de Cartagena, junto a este Bien de Interés Cultural, dado que "arropó y apoyó con su voto la figura urbanística que permite que se ejecute este proyecto", según explicó el diputado regional de este partido, Vicente Balibrea.
El representante popular denegó cualquier posibilidad de que se paralicen esas obras por decisión administrativa dado que "el PP tiene que ser respetuoso con la legalidad vigente y seguirá siendo congruente con lo que hace sin jugar a la yenka como hace la oposición".
Balibrea recordó que Teresa Rosique estuvo a favor, en 1994, cuando era edil de IU, de la aprobación del plan urbanístico del Monte Sacro, que suponía comprar y derribar las infraviviendas de la zona, e incluía la construcción de la citada zona industrial en la zona "aunque luego se abstuvo en la aprobación definitiva, probablemente por razones electorales". "También estuvo a favor el PSOE, en 2005, cuando se dio el visto bueno definitivo al planeamiento", añadió.
La diputada socialista Teresa Rosique rechazó que haya apoyado la construcción en la zona y recordó que si lo hizo en un principio fue "para realojar a las personas del Monte Sacro, en lugar de apoyar la limpieza étnica que se ha hecho, pagando cuatro euros a los inquilinos. Esas expropiaciones son las que tienen paralizada además, judicialmente, la planificación de la zona", apuntó.
Rosique argumentó su petición de que se paralicen las obras por la falta de garantías de que no se dañe la Muralla de Tierra y por el hecho de que la Fiscalía ha iniciado una investigación sobre la legalidad de construir allí.
Además, acusó a la Consejería de Cultura de "incumplir la ley de patrimonio" y "mentir" al asegurar que se cumplen todas esas garantías. "Cuando empezaron las obras ni se había delimitado el entorno de protección del BIC, ni se había designado a un supervisor arqueológico que controlara la aparición de restos, ni se había valizado su situación", apuntó Rosique.
A su juicio, el Ayuntamiento se ha unido a la falta de rigor que ella le atribuye a Cultura "dado que ni ha catalogado la situación del BIC en el PEOP, ni lo ha hecho ahora en el Plan General recién aprobado".
La portavoz socialista consideró que esta cuestión es una muestra de que el PP no ha aprendido nada y "reitera su modelo de desarrollo urbanístico sin respetar los valores naturales y patrimoniales".
Por su parte, el portavoz de IU, José Antonio Pujante, se unió a la petición de que se paralicen las obras. "La pretensión demuestra falta de criterio urbanístico del Ayuntamiento de Cartagena", según Pujante, quien criticó que "en lugar deponer en valor patrimonio histórico, se apueste por destruirlo o utilizarlo como mera mercancía".