La Universidad de Murcia (UMU) envía cada año a los hospitales públicos de la Región a más de 2.000 estudiantes de carreras de Ciencias de la Salud para que reciban las imprescindibles clases prácticas. Con la implantación, a partir de este año, del conocido como proceso de Bolonia, el número de horas que los alumnos pasarán en las consultas de médicos y enfermeros crecerá «entre un 35 y un 40%», según los cálculos de la propia institución. En la UMU hay preocupación porque creen que encontrarán dificultades serias para ampliar estos horarios. La razón estriba en la 'competencia' de la Universidad Católica San Antonio (UCAM), que manda anualmente a entre 350 y 400 alumnos de Enfermería, Fisioterapía y otras carreras a los mismos hospitales públicos y se enfrenta ahora a la misma obligación de aumentar sus horas prácticas.
«Estamos seguros de que nosotros tenemos prioridad: los primeros en el tiempo son primeros en Derecho», subrayó ayer el rector de la UMU, José Antonio Cobacho, en presencia de la consejera de Sanidad, Ángeles Palacios, durante la firma del convenio que renueva la colaboración entre la universidad pública y el Servicio Murciano de Salud. Este documento no recoge la prioridad de la que habla Cobacho, pero Palacios asegura que «no hace falta, pues existe un decreto regional que así lo establece».
El principal problema reside en Enfermería. La UMU teme que las «dificultades» actuales para cuadrar las prácticas en esta carrera aumenten con el modelo de Bolonia, que ha empezado a implantarse este curso. El conflicto, en todo caso, no es nuevo. Empezó en 1998, cuando la universidad privada mandó por primera vez a sus estudiantes de Enfermería a los hospitales y centros de salud de la red pública regional. Manuel Vidal, vicerrector de Ciencias de la Salud de la UMU, reconoce que ha habido «muchos problemas que se han ido solucionando como se ha podido», aunque tanto él como el rector Cobacho prefieren no ahondar en la polémica.
Más explícitos son los responsables de la Escuela de Enfermería. «Cada año mandamos a unos 900 alumnos al Servicio Murciano de Salud, y a veces no nos han aceptado todas las prácticas, hasta el punto de que en algunas ocasiones hemos tenido que echar mano de hospitales privados», denuncia María de la Paz Sánchez, subdirectora de Estudiantes.
«Otras veces nuestros alumnos y los de la UCAM han coincidido en el mismo servicio del hospital y ha habido problemas para organizar las clases», apunta. Lo peor es que, a su juicio, «en ocasiones se ha priorizado a la UCAM». Ahora, la polémica arrecia. «Estamos haciendo la planificación para adaptarnos al nuevo plan de estudio, y las cosas tendrán que cambiar. Hasta el momento, en hospitales como La Arrixaca nuestros alumnos iban en el segundo cuatrimestre y los de la UCAM en el primero. Pero a partir de ahora eso va a ser imposible. Necesitamos organizarnos de otra manera», advierte María de la Paz Sánchez.
El último curso de Enfermería será ahora totalmente práctico. Los alumnos pasarán el día con la bata puesta acompañando a los profesionales y aprendiendo de ellos. La duda estriba en si los hospitales podrán asumir la presencia de los alumnos de las dos universidades, la pública y la privada, en esas condiciones.
La consejera de Sanidad, Ángeles Palacios, insiste en que «se priorizará» a la UMU, según marca la Comunidad Autónoma por decreto, pero añade que eso «no significa que se tenga que cerrar las puertas a alumnos que no estén cursando sus estudios en la pública». Eso sí, los estudiantes de la UCAM tendrá sitio «siempre y cuando estén cubiertas» las necesidades de la UMU.
La consejera cree que en estos momentos no hay problema alguno y defiende que estudiantes de las dos universidades llevan una década conviviendo sin dificultades en el Servicio Murciano de Salud. No opinan lo mismo los estudiantes de la pública, que en junio del año pasado denunciaron la «discriminación» de la que a su juicio estaban siendo objeto porque alumnos de la UCAM estaban ocupando plazas «de forma prioritaria». El debate se trasladó a la Asamblea Regional, donde el diputado socialista Domingo Carpena pidió explicaciones a Palacios por esta situación.
Y ahora, Medicina
La polémica, además, se ha encendido con los planes de la UCAM de impartir Medicina. El Servicio Murciano de Salud y la institución privada firmaron hace ahora un año un convenio que permite las prácticas de los futuros aspirantes a médico. El acuerdo provocó una agria polémica. El Consejo de Gobierno de la UMU denunció que era «lesivo para los intereses de la sociedad murciana» y advirtió de que se repetirán con Medicina «los problemas que desde hace años vienen sufriendo los alumnos de Enfermería de nuestra Universidad, los cuales en reiteradas ocasiones han denunciado los privilegios, y consiguientes perjuicios para ellos, de que gozan los alumnos de la universidad privada en el uso de bienes y servicios públicos».
La UCAM pretende empezar a impartir Medicina en su nuevo campus de Cartagena el año próximo. Pero para eso será necesario que el proyecto reciba primero la acreditación de la Agencia de Evaluación de Calidad (Aneca).