En quince días, Alhama de Murcia cambiará de alcalde. El popular Juan Romero -con seis años de Alcaldía a las espaldas y después de haber superado momentos difíciles como la escisión de la UDERM o la paralización de Condado de Alhama- cederá el testigo al socialista José Espadas. Romero asumiría entonces la cartera de Urbanismo que ostentaba Espadas, pero el aún primer edil anunció por sorpresa esta semana que sumará Patrimonio, Cultura y la portavocía del PP a sus quehaceres.
El principal perjudicado de esta decisión es el edil Jesús Basauri, quien ayer mostró su «decepción» por las formas mostradas por Romero para hacer pública la decisión. «Lo hizo sin comunicármelo antes, delante de todos mis compañeros. No me han tratado como miembro de este equipo», afirmó ayer en una comparecencia en la que él mismo se encargó de negar que encabezará una lista alternativa a Romero para disputarle el liderazgo del PP local de cara a la elección de candidato a alcalde para las municipales del 2011. Eso sí, Basauri reconoció implícitamente que esa alternativa existe, por lo que por el resto de la legislatura el PP local se va a convertir en un hervidero de rumores.
Se busca 'mirlo blanco'
¿Quién podría estar al frente de esta candidatura alternativa? El perfil es un candidato de unidad, alguien con tanto ascendente y peso que cuente con la aquiescencia de San Esteban y obligue a Romero a siquiera plantear batalla. Lo que se conoce en política como un 'mirlo blanco', y que en el caso de Alhama podría encarnar el actual director general de Deportes, Antonio Peñalver. Para que el medallista olímpico optara a ser alcalde habría que explorar tanto su disposición como los planes que para él se tienen en la Comunidad Autónoma, sobre todo teniendo en cuenta que su gestión, sin tener grandes éxitos, al menos ha estado exenta de polémicas.
La retirada de delegaciones a Basauri se producirá en un Pleno extraordinario convocado para el próximo 19 de enero, aunque Basauri espera que el alcalde «recapacite» y no lleve a cabo este cambio. Por el momento, las próximas semanas serán claves a la hora de configurar el ajedrez en el que el PP local se ha convertido. La resolución de la partida tendrá lugar antes del verano, ya que los populares tiene previsto celebrar entonces un congreso local que se presume caliente.