La secretaria general del PP y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, dio ayer un toque de atención y quiso aclarar que los parlamentarios del Partido Popular, sean de la comunidad que sean, votarán en el Congreso de acuerdo con lo que decida la dirección nacional del partido en relación a la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha y el Trasvase Tajo-Segura.
Como respuesta a este velado desafío, el PP murciano subrayó anoche que los diputados y senadores por esta circunscripción «no van a votar en el Congreso o el Senado algo que perjudique a nuestra Región». Así se expresó Pedro Antonio Sánchez, vicesecretario regional de esta formación. Recordó que el presidente Ramón Luis Valcárcel «ha dejado clara esta cuestión en varias ocasiones. Se votará que no si llega el caso». Añadió que «nuestro partido a nivel nacional será coherente con lo que viene defendiendo para buscar una solución de Estado y que se actualice el Plan Hidrológico».
Como sabe, dos diputados del PP por Murcia Alberto Garre y Arsenio Pacheco votaron el año pasado en contra de la admisión a trámite del estatuto de Castilla-La Mancha en el Congreso de los Diputados, lo cual les valió una multa de su grupo parlamentario. Ambos declararon que lo volverán a hacer si se presenta un texto que perjudique a la Región. El Estatuto de Castilla-La Mancha tendrá probablemente su prueba de fuego en marzo, cuando se reúna la Comisión Constitucional después de que lo haga la Ponencia en febrero. Fuentes del PP han explicado a 'La Verdad' que si se vota un texto por artículos, se apoyarán todos aquellos que no hagan referencia al gua. Cuando el Estatuto pase a la votación general, tendrán que decidir si se abstienen o votan en contra.
Cospedal hizo sus declaraciones en la sede nacional del PP al ser preguntada por las advertencias de los dirigentes valencianos y murcianos del partido acerca de que sus parlamentarios no avalarán con su voto que el Estatuto acabe estableciendo una reserva hídrica para Castilla-La Mancha que ponga en peligro el trasvase Tajo-Segura.
La reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, aprobado en Toledo por el PSOE y el PP, se registró en el Congreso en febrero de 2007 y lleva desde el pasado marzo encallado por discrepancias en torno a la caducidad del trasvase.
La última oferta del PSOE, presentada a los populares, admite eliminar lafecha de caducidad a cambio de una reserva hídrica para la región, al estilo de lo que ambos partidos aprobaron en el Estatuto de Aragón. Aunque el PP de Toledo y de Madrid ven avances en esa propuesta, en la Comunidad valenciana y en Murcia han avisado de que sus representantes en el Congreso y en el Senado no la respaldarán.
No niega las reuniones
Cospedal evitó comentar en detalle la propuesta socialista alegando que la prudencia y la discreción deben primar en esta fase de búsqueda de acuerdos. Tampoco quiso desmentir las informaciones que apuntan a una reunión de la dirección nacional con los líderes del PP valenciano, Francisco Camps, y murciano, Ramón Luis Valcarcel. «Para estos temas mantenemos múltiples reuniones, que son internas del partido y que se desarrollan en el ámbito de la discreción», se limitó a decir.
Eso sí, aseguró no haber oído por boca de sus presidentes esa amenaza de 'plante' del PP valenciano y murciano, a la vez que dijo no tener duda de que los diputados populares de esas comunidades «votarán de acuerdo con lo que establezca la dirección del PP', pues recordó que son «diputados del PP». Pese a las declaraciones de Cospedal, que parecen todo un pulso a los gobiernos de Murcia y de la Comunidad Valenciana, el presidente Valcárcel ha manifestado en varias ocasiones que ningún diputado o senador votará un texto que afecte al funcionamiento actual del acueducto Tajo-Segura. Cospedal sigue sin pronunciarse sobre la propuesta del PSOE de fijar una reserva de 6.000 hectómetros.