La Federación de Mujeres Progresistas y la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) han mostrado su «gran satisfacción» por la sentencia del Tribunal Supremo. El presidente de la FELGTB, Toni Poveda, señaló que la decisión del tribunal «es una muestra de que el Estado de Derecho funciona y de que no cabe dictar sentencias basadas en los prejuicios», como a su juicio ha sido el caso de este juez «ultraconservador».
Por su parte, la presidenta de la Fundación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, recalcó que los jueces «se deben de limitar a aplicar la ley por más que no estén de acuerdo y no a hacer interpretaciones sesgadas en función de sus prejuicios».
Las principales asociaciones de jueces expresaron su «máximo respeto» a la decisión del Tribunal Supremo. Así, el portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, Antonio García, señaló que el Supremo ha considerado que la sanción del tribunal de Murcia «fue correcta aunque insuficiente». García confió en «el recto y alto criterio que caracteriza» al Supremo y no duda de que «la decisión es desde el punto de vista jurídico la más correcta».
Mientras, el representante de la asociación Jueces para la Democracia (JpD), Miguel Angel Gimeno, indicó, al comentar la resolución judicial del Supremo, que este hecho es una prueba de que el sistema judicial funciona y que condena a los jueces que cometen delitos.
Por último, el portavoz de la Asociación Francisco de Vitoria, Marcelino Sexmero, dijo que el Supremo ha visto en los hechos «muchas más gravedad» que el TSJRM y agregó que «no es extraño» que esta instancia modifique la penas de los órganos judiciales inferiores.
Una amarga alegría
La Plataforma Pro Defensa del Juez Ferrín Calamita aseguró que es una «auténtica victoria» que la sentencia del Supremo «reconozca la no concurrencia de agravante por homofobia, agravante que fue injustamente apreciada en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia». Según indican, el Tribunal «reprende en duros términos al TSJ, pues considera que no se reconoció el respeto debido a todo acusado y que el órgano hizo uso de expresiones inadecuadas».