«Eunice: ¿Qué pasa, cariño? ¿Te has perdido?
Blanche: Me dijeron que cogiese un tranvía llamado Deseo»
Tennessee Williams
Esto viene de muy atrás. En el blog 'Plétora de piñatas', de Mauro Entrialgo, el autor pedía a sus lectores que contasen una de sus manías irremediables. Se leían cosas de lo más curiosas. Desde luego, en cada uno habita un duende maniático desconocido. Alguno de estos duendes asustan un poco, como ese que vivía en el maltratador de 'Sleeping with the enemy' ('Durmiendo con su enemigo', 1991) y no soportaba ver las toallas si no era en perfecta formación. Ese maniático luego pasaba a tratar mal a su mujer de manera metódica y premeditadamente cruel. Otro tipo de maniáticos, pero éste no es desagradable, sería Richard Gere en 'Pretty woman' ('Pretty woman', 1990) cuando empieza el día eligiendo metódicamente una camisa o un par de calcetines de entre los paquetes impecablemente doblados y a estrenar alineados en el armario. A pesar de ese exceso de pulcritud y orden, el hombre de negocios resulta ser un romántico idealista y poco práctico. Es capaz de renunciar a su vida de diseño y agenda de compromisos para seguir a una prostituta y quedarse con ella en una escena inolvidable al final de la historia.
Este mundo está lleno de personas maniáticas. No sería la primera vez ni sería la última en que alguien reenviase a la dirección el mismo artículo retocado en un detalle o tratase de eliminar un error mínimo para ver que todo está en su sitio.
No es nada fácil hacer la distinción entre manía y rito. Uno no sabría decir si es una manía o un ritual lo de la goma de la ropa interior y Rafa Nadal. El caso es que no es feo verle en la pista de tenis sentado y cuadrando sus botellas de agua mineral. Podrían estar bien, podrían estar mal.
Contaba Arantza Furundarena en este diario el otro día ('La Verdad?, 6.12.09) que el tío de Rafa Nadal -Toni Nadal- le había insistido mucho al tenista en que se librase de una vez por todas del gesto del 'tic del calzoncillo'. Y lo paradójico es que al final de la entrevista realizada al tío (al tío de Rafa) el entrenador contaba que al final de la película del maniático interpretado por Jack Nickolson en 'As good as it gets' ('Mejor imposible' 1997) nuestro héroe observaba extrañado la naturaleza exageradamente ritual del actor americano.
Probablemente el secreto de su perseverancia tenga algo que ver con un rito, una repetición o una magia 'customizada'.
Uno es todo lo que es, con manías y ritos o sin ellas. En esta vida uno se prepara como mejor puede para sobrevivir al desorden.