El sector inmobiliario, motor económico de la provincia en la última década y hasta el epicentro de la crisis, tras el verano del 2008, empieza a ofrecer algún tallo verde después de superar el nivel más bajo en todos los parámetros habidos y por haber. Una nueva estadística lo corrobora. Se trata de la del Ministerio de Vivienda sobre transacciones. Este estudio, correspondiente al tercer trimestre, revela que las ciudades que no son capital de provincia con mayor negocio de compraventa de pisos han sido Torerevieja, Cartagena y Elche. Además, la Costa Blanca sigue en cabeza en el negocio de los pisos nuevos. Sólo la supera Madrid.
En los últimos doce meses, Torrevieja, con 2.466 operaciones de ventas de pisos nuevos y usados, y Elche, con 2.230, son líderes en España, junto a Cartagena en el negocio inmobiliario. Más mérito, si cabe, si se tiene en cuenta que el dato se registra en el epicentro de la mayor crisis económica de los últimos años.
Por provincias, Alicante lidera las compraventas entre enero y octubre. De hecho, el 40% de todas las operaciones registradas en las notarías de España tienen lugar en Madrid, Barcelona, Alicante, Málaga, Valencia y Murcia, por este orden. En Alicante suman 6.957 ventas en el tercer trimestre, o sea, en pleno verano, tampoco muy propicio para cerrar operaciones inmobiliarias. Justo un año antes, fueron 7.678, lo que significa que se modera el descenso (sólo el 9% frente a cifras de dos dígitos de trimestres anteriores, que llegó a caer el mercado a la mitad).
Si se analizan los datos de enero a octubre, Alicante registra 20.283 ventas de pisos, lo que supone una caída del 27%. El descenso es ligeramente superior a la media estatal del 24%, pero también habla de moderación en la caída y de vuelta a la normalidad tras el fuerte ajuste. Hasta el propio presidente de la patronal Coepa, Rafael Martínez Berna, mostró ayer su satisfacción por el ligero cambio de tendencia en el mercado de la construcción, al que está directamente vinculado, pese a dedicarse a la obra pública más que a la residencial.
La estadística ofrece datos tranquilizadores y, al mismo tiempo, contradictorios. Especialmente el referido a la venta de pisos nuevos (construidos en los dos últimos años, según la catalogación oficial del Ministerio). En Alicante se cerraron 9.542 operaciones entre el 1 de enero y el 31 de octubre. Lo que significa que los promotores han podido aliviar de forma notable su stock, que podría alcanzar aún las 30.000 unidades. Tiene mucho que ver también, según fuentes del sector, la agresividad comercial que han emprendido cajas de ahorros y bancos, con mucho acumulado de stock directamente de promotor o de impagos del cliente de a pie.
De segunda mano
El dato es positivo, porque sólo Madrid, con 19.200 pisos vendidos entre enero y octubre, supera Alicante. Sin embargo, la caída del mercado es del 41,5% respecto a los tres primeros trimestres del 2008.
Menos malo es el saldo de ventas de viviendas de ocasión o segunda mano. En Alicante suman 11.480 ventas en los diez primeros meses del 2009, apenas un 6,4% menos que en el año 2008. Un posible brote verde que también estaría determinado por el aumento de ventas de pisos procedentes de embargos y que canalizan bancos y cajas de ahorros para mejorar sus ratios de solvencia a corto plazo. Fuentes de los API aseguran, sin embargo, que la labor del colectivo sigue siendo ardua debido a la rigidez que sigue manteniendo la banca respecto a la concesión de créditos hipotecarios a la clase trabajadora, incluso a la que aporta nómina y avales.
La venta de viviendas en España cayó un 13,6% en tasa interanual en el tercer trimestre del año, hasta totalizar 106.273 operaciones, el menor descenso registrado desde que estalló la burbuja inmobiliaria a mediados de 2007.