El cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, presidió en la mañana de ayer la ceremonia de clausura de la Etapa Preparatoria del Año Santo de la Vera Cruz. Amigo presidió la eucaristía, que fue concelebrada por el obispo de la diócesis, José Manuel Lorca, y varios sacerdotes de la localidad. Esta celebración coincidió con la conmemoración del primer aniversario de la concesión del título de Basílica Menor al Santuario.
Durante la misa se procedió a la bendición del tintinabulum y de la umbrella, dos nuevos elementos propios de las basílicas que se utilizarán en las procesiones con la Sagrada Reliquia. También se bendijo una Cruz Mayor realizada en madera, como las piezas anteriores, por el artesano caravaqueño Domingo Ródenas. Esta cruz se utilizará para acompañar a los peregrinos en su ascensión al Santuario desde la Iglesia de El Salvador durante las celebraciones jubilares que se iniciarán con la Solemne Apertura prevista para el 10 de enero de 2010.
La homilía del cardenal emocionó a los asistentes, tanto por su cercanía a los fieles (no la pronunció desde el ambón sino que prefirió colocarse delante del altar en el primer escalón del presbiterio) como por su contenido. El hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, José Luis Castillo, confesó que «las palabras del cardenal han hecho que se me salten las lágrimas». La Etapa Preparatoria se inició la anterior obispo, monseñor Reig Plá, y en ella han participado tanto el vicario general, Miguel Ángel Cárceles, y el actual obispo de la diócesis, monseñor Lorca Planes. Además de las ceremonias litúrgicas se han llevado a cabo conferencias y otras actividades en las que han participado varios obispos y religiosos.
El cardenal visitó tras la misa algunas dependencias de la Basílica y en la Torre Chacona firmó en el libro de honor. «Los que venimos a Caravaca como peregrinos -dijo-, nos quedamos siempre, de corazón, entre ustedes». Tras la celebración se ofreció una comida de hermandad, donde estuvo presente el alcalde, Domingo Aranda, y varios concejales.
El cardenal visitó por la tarde el Monasterio de Santa Clara, que este año ha celebrado el IV Centenario de su fundación.