Jesús Samper está aquí. El dueño del Real Murcia ha acudido al rescate. Ante la gran polvareda que se ha levantado esta semana por su ausencia en los partidos contra el Cartagena y contra el Rayo Vallecano ha decidido hacer acto de presencia. Ayer visitó a primera hora a la plantilla y esta tarde estará en el palco de Nueva Condomina.
Samper apareció por sorpresa y sin previo aviso. Tal y como le gusta al dueño de la entidad grana. Habló con sus futbolistas, a los que les pidió un esfuerzo extra, convocó de urgencia a los consejeros murcianos para celebrar hoy un consejo de administración. También se reunirá con los administradores concursales, quienes pidieron a principio de semana una reunión con el dueño del club ya que no lo ven desde el pasado mes de agosto. Se quedarán al consejo de administración.
El empresario madrileño ha llegado para poner orden en un club que pasa por uno de los momentos más difíciles de su historia. A los graves problemas deportivos hay que unir ahora los económicos. Desde que Samper y Trujillo llevaron al Real Murcia al concurso de acreedores su existencia pasa por estar tres años en Segunda y dos en Primera, tal y como se comprometió el máximo accionista. La Segunda B, ni se contempla.
Con un panorama complicado y ante un partido clave, Samper ha decidido dar la cara. El futuro del Real Murcia puede estar marcado por lo que esta tarde suceda en Nueva Condomina. El Real Unión es el equipo que marca el corte entre el descenso y la permanencia. Si el Real Murcia es capaz de conseguir su primera victoria de la temporada acortará distancias y se quedará a dos puntos del quinto puesto por la cola. Si pierde, lo separarán ocho puntos, una cifra muy elevada para estas alturas de la competición.
Con este panorama, desde el Real Murcia no han dudado en dar varios pasos que ayuden al equipo a salir del fondo de la clasificación. Todos los abonados tienen una entrada de regalo para que el campo registre una buena entrada, y en el palco estarán los máximos responsables. Desde Samper, dueño de las acciones, a sus hombres de confianza, como su hermano Juan Antonio o Romeo Cotorruelo.
El dueño del club ha lanzado una mensaje claro a su plantilla y otro muy directo a los murcianos. Públicamente niega que su presencia en los partidos que disputa el Real Murcia sea importante y, aunque de sus actos de deduzca lo contrario ya que esta tarde estará en el palco en un partido decisivo, ayer, en declaraciones a la Cadena Ser, se permitió hasta gastar una broma sobre el motivo por el que no había acudido al campo del Rayo Vallecano a apoyar al Real Murcia y sí ir, dos horas después, al Calderón para ver a la selección española contra Argentina: «El España-Argentina ni es causa ni es excusa porque se jugaba dos horas más tarde. Sencillamente, no fui y no pasa nada. Tampoco voy a otros campos. No es cuestión de que se jugara en Madrid o en Sevilla. Serantes estuvo allí, por lo que decir que el máximo accionista debe estar un minuto antes del partido viendo a los jugadores es como decir que venga el primo de Zumosol».
Durante la entrevista Samper dejó muy clara cuál es su opinión sobre muchas de las críticas que ha recibido por no estar con el equipo. Críticas de la afición, de los medios de comunicación, del alcalde Cámara o del grupo municipal socialista. «No existe tal revuelo. Sólo que algunos medios han hecho imprescindible mi presencia, algo que me hace sonreír y pensar que no tienen otra cosa que decir o escribir para sacar esas conclusiones. Primero, Serantes es el presidente; segundo, debo atender mis negocios y el Real Murcia está en una situación difícil, debo captar los recursos necesarios para afrontar las obligaciones económicas del club y no puedo desatender la fuente de ingresos que mantiene la entidad.
Sobre la afición y si entendería que se volviera en su contra Samper fue tajante: «La grada lo que tiene que hacer es apoyar».