La campaña electoral de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Cartagena (Hostecar) acaba mañana y los dos únicos candidatos, la ex presidenta Francisca Naranjo, y el gerente del bar de copas Budablú, José Ramón González, se encuentran enzarzados en una lucha que acabará el próximo lunes con las votaciones. Los empresarios del sector auguran que la jornada registrará una muy baja participación, debido a la crisis interna de la asociación y el desinterés. Dicen que esos factores favorecerán el regreso de Naranjo después de que abandonara su cargo hace año y medio envuelta en polémica.
Ambos candidatos también lo creen así. José Ramón González criticó que debido a la división y a la mala imagen que tiene la asociación, derivada de las luchas entre Naranjo, su equipo y la anterior directiva, serán pocos los empresarios que vayan a votar el 23 de noviembre. «Sólo irán los afines a la ex presidenta y esto favorecerá que gane», dijo a La Verdad. A pesar de ello confía en recabar un amplio apoyo y en hacerle difícil la victoria.
Francisca Naranjo tiene parte del camino recorrido, por los 14 años que fue presidenta del gremio y por la rápida salida de la anterior directiva. Reconoce que tiene un amplio apoyo del sector de la hostelería que podría darle la presidencia.
«Paz social»
Entre los objetivos que se marca Naranjo para los próximos tres años si gana está el «restablecer la paz social dentro de la asociación», ya que en su opinión está «muy dañada por las opiniones vertidas por parte de diferentes sectores».
Quiere ayudar a los asociados a abaratar los costes de los gastos corrientes y crear grupos dentro de la agrupación para llegar a acuerdos con los proveedores para obtener rebajas en los productos. También ampliará la representatividad de la Asociación a nivel regional e intentará conseguir un acuerdo con la administración para evitar el perjuicio de los hosteleros a la hora de aplicar la nueva ley antitabaco.
Estos son los cinco objetivos prioritarios que se marca Naranjo para los próximos tres años si sale elegida otra vez como presidenta de Hostecar. «Están pensados y diseñados para la situación económica de crisis que está viviendo el sector».
Por su parte, el gerente de Budablú apostará por cinco objetivos que dice cambiarán Hostecar. Si gana, pedirá a los socios unión para evitar divisiones internas y mejorar la imagen del colectivo. «Queremos que todos los socios sepan los servicios que tienen a sus disposición para que se aprovechen de ellos», dijo González.
Entre sus prioridades está el conseguir líneas de financiación para montar nuevos negocios, sobre todo en el centro, erradicar las comisiones bancarias al utilizar la tarjeta de crédito por parte de los clientes y acordar con proveedores rebajas en el precio de los productos.
Orientación jurídica
Una de las novedades que quiere introducir González es la creación de delegación de Hostecar por toda la comarca. «Serían eventuales y estivales. El objetivo es estar más cerca de los socios», señaló. Otro de sus propósitos es crear un servicio de orientación jurídica y un departamento de consultoría para solucionar las dudas legales de los socios.
Por último también pretende crear un sello de calidad alimentaria y de servicio. «Queremos dotar a los socios de un distintivo de calidad que los haga diferentes de otras zonas de la Región.