Nunca pensé que podría juntar en una misma frase las palabras «Aznar» y «Ética», ni en mis sueños más ocultos. Un expresidente del Gobierno merece el respeto que tiene que merecer, porque nos guste o no, fue elegido por la ciudadanía. Ahora bien, que se le respete como tal, cosa que él deja mucho que desear, no significa que tengamos que aceptar que nos dé lecciones de moralidad y responsabilidad política. Él que mintió con el Prestige. Él que mintió con los atentados. Él que mintió sobre la Guerra de Irak y las armas de destrucción masiva. Hablar de honradez, generosidad y transparencia una persona como Aznar o como las que lo acompañan (Pizarro, Valcárcel, Acebes, Astarloa, Zaplana, &hellip) es igual de peligroso que una escopeta sin seguro.
Cabe plantearse en qué se convierte una institución tan importante como debe de ser una Universidad (aunque hablemos de una católica-privada) con cosas así. Dar cabida a políticos del Partido Popular, sin mayor criterio que haber ostentado u ostentar algún cargo relevante, y no por tener ningún reconocimiento, experiencia o labor en el ámbito académico; es de vergüenza. Estos días en las redes sociales, se hacían apuestas sobre el temario de la cátedra. Me quedo con esta propuesta: Lección 1: Cómo se invade un país musulmán. Lección 2: Cómo rentabilizar lo público. Lección 3: Cómo entrar en política para forrarse. Ponente: Zaplana. Lección 4: Perejil: la vuelta de España a la élite. Lección 5: La elegancia en la política. Ponente: Camps. Lección 6: Urbanidad y consumo de alcohol. Lección 7: El pádel, ¡ese deporte!. etc... Cómo alguien podría decir en esta ocasión, qué dios nos pille confesados.
En Murcia, la tasa más alta de abortos
Somos la comunidad autónoma con mayor número de embarazos no deseados entre adolescentes, ¿dónde está la política de planificación familiar? La falta de una política adecuada en educación sexual y reproductiva, unido a la desigualdad de acceso a los métodos anticonceptivos en el territorio español, nos sitúa a las jóvenes murcianas en una situación muy complicada. ¿Por qué seguimos discriminadas? El Gobierno Regional del PP por un lado criminaliza a las mujeres que libremente deciden interrumpir su embarazo, y por otro subvenciona a clínicas privadas para que esas mujeres a las que criminalizan puedan abortar. En la Región de Murcia los programas de atención a la mujer no funcionan. Facilitar el acceso a un tratamiento a la mujer que lo necesite impedirá muchos embarazos no deseados y evitará el tener que tomar una decisión tan difícil y traumática como es la de interrumpir su embarazo.