El debate ciudadano acerca del futuro de la avenida de la Libertad se centra básicamente en la división de opiniones acerca de la conveniencia o no de cerrar al tráfico dicha arteria más que en elegir alguna de las dos opciones planteadas por el Ayuntamiento para reconstruir la superficie del parking.
Sin aglomeraciones, pero con goteo continuo, la planta baja del edificio Moneo recibió ayer la visitas de personas de todas las edades y profesiones, algunos vecinos del entorno de El Corte Inglés y otros ciudadanos simplemente interesados por el futuro de la avenida de La Libertad.
Pedro se dedica al negocio de la construcción y mostraba su escepticismo por restringir al tráfico rodado una avenida tan céntrica: «A lo mejor luego funciona, pero me resulta extraño. Lo mismo es un éxito. Nunca se sabe cómo va a reaccionar la gente».
No obstante, a este vecino de Murcia le parece mucho más lógico haber empezado por peatonalizar la avenida de Alfonso X, continuando el eje formado por Trapería y Santo Domingo. «Si lo han hecho los técnicos será porque entienden», acabó admitiendo.
Varios jubilados pasaron a lo largo de la mañana de ayer por el Moneo, donde se exponen sendos paneles con las dos opciones de peatonalización y un video explicativo de cómo estaba la avenida de La Libertad antes de iniciar las obras del aparcamiento subterráneo y cómo podría quedar en fundión de si se opta por el Paseo del Mediterráneo o el Paseo de las tres Culturas. José Domingo Pérez se mostraba decidido a «que se haga la peatonalización», mientras que su amigo Juan Navarro no se atreve a opinar sobre lo acertado de la medida: «el futuro lo dirá».
Dos diseños
La exposición ofrece dos posibilidades diseñadas por los arquitecto Luis Clavel Sainz y Manuel Clavel Rojo, padre e hijo, autores del proyecto del parking. La exposición pública de las alternativas estará abierta hasta el próximo 10 de diciembre. Una vez finalizado el plazo de exposición, habrá otro mes, hasta el 15 de enero del 2010, para que las opiniones y sugerencias se transformen en el proyecto final.
Hay ideas más originales. Jesús Fuster Cano comentó a La Verdad la posibilidad de contentar a partidarios y detractores de la peatonalización con una restricción del tráfico por horas. Sugiere que hasta las 11 de la mañana, en horas punta, esté abierta la avenida al tráfico y que de 11 a 2 se corte la circulación para que la gente pueda pasear. A las 2.30 se volvería a abrir al tráfico hasta las 4 ó 4.30. Dice que algo parecido se hace en Miranda de Ebro.
La concejal de Seguridad y Circulación, Nuria Fuentes, aclaró que «la decisión municipal no está tomada a priori. Queremos conocer la opinión de los vecinos y también del resto de los murcianos porque es un proyecto de ciudad».
En la exposición hay una urna donde los visitantes pueden depositar una papeleta anónima exponiendo sus sugerencias a cualquiera de las dos opciones, así como si desean que continúe con tráfico como hasta ahora. Esta posibilidad, explica Nuria Fuentes, pueden comentarla en el apartado «otras sugerencias», ya que no está formulada directamente la pregunta de si «¿es usted partidario o no de peatonalizar la avenida de la Libertad?».
Un estudio sobre el tráfico que han soportado las avenidas Primo de Rivera, Constitución y Gran Vía durante las obras del parking de la Libertad ha animado al Ayuntamiento a plantear la posibilidad de peatonalizar la superficie del parking. La avenida Primo de Rivera apenas ha incrementado el tráfico pasando de los 19.317 vehículos en mayo de 2008, antes de las obras, a sólo400 coches más al día.