La presencia de una Escudería de Fórmula 1 en Murcia cada vez está más cerca. A la aprobación de la idea y a la decisión de instalar la sede en Fuente Álamo, se une ahora la presentación del primer piloto que tendrá la Escudería Campos Meta. Se trata del brasileño Bruno Senna, un apellido de amplia resonancia en el mundo de la Fórmula 1, sobrino del llorado Ayrton Senna, fallecido trágicamente en el circuito de Imola durante el Gran Premio de San Marino el 1 de mayo de 1994 y al que todavía le lloran en Brasil, quince años después de su fallecimiento.
Su sobrino Bruno va a seguir los pasos de su añorado tío y se ha convertido en el primer piloto de la Escudería Campos Meta para 2010. Bruno fue presentado ayer en el Parque Tecnológico de Fuente Álamo -donde estará instalada la sede de la escudería en 2011- en un acto al que acudió la plana mayor del equipo -José Ramón Carabante y Adrián Campos- y del mundo de la política regional y local implicada en el tema -el consejero Pedro Alberto Cruz, el director general Antonio Peñalver y la alcaldesa de Fuente Álamo María Antonia Conesa-. Todos ellos arropados por una multitud de medios informativos porque la llegada de Bruno Senna a Fuente Álamo fue noticia de alcance nacional e incluso internacional, no en balde la Fórmula 1 mueve a millones de espectadores cada domingo durante el calendario de Grandes Premios.
Tocado con una gorra azul -el mismo tipo de gorra y de idéntico color a la que usaba su tío y que ha sido siempre el distintivo de los Senna-, Bruno chapurreó unas pocas palabras en español para agradecer el recibimiento, prometiendo que en unos meses lo hablaría mucho mejor aunque, de momento, prefería expresarse en inglés, idioma en el que contestó a los preguntas de los periodistas.
Previamente, el consejero Pedro Alberto Cruz aceptó la invitación de José Ángel de la Casa -director de Comunicación de la Escudería- para expresar que «éste es un día histórico para el deporte español y el deporte murciano. Se pone en marcha un proyecto industrial y empresarial de primera magnitud y, al mismo tiempo, se produce la mejor inversión que podía hacerse en el mundo del deporte porque la Fórmula 1 es el mayor acontecimiento deportivo del mundo».
Adrián Campos hizo una semblanza del joven piloto brasileño, del que habló como la gran promesa del automovilismo mundial y del que dijo que «con sólo cinco años corriendo, cuando otros llevan desde los ocho años, Bruno se ha consolidado como una prometedora realidad y sólo deseo que se parezca a su tío, con el que me unía una gran amistad y con el que corrí varios Grandes Premios».
José Ramón Carabante dio las gracias por enésima vez al gobierno murciano en la persona de su presidente, Ramón Luis Valcárcel, porque «en la Fórmula 1 lo importante es la velocidad y Murcia sacó dos segundos a Valencia y algo más a otras Comunidades. Nuestra Liga no es la de ganar el título mundial, pero sí la de hacer un papel digno en nuestro debut en la competición».
Anunció que en pocos días se sabrá el nombre del segundo piloto «que irá ligado a los patrocinadores que pueda aportar. A nosotros nos gustaría contar con Pedro (Martínez de la Rosa), pero los patrocinadores españoles no están en estos momentos para muchas florituras. Senna, por ejemplo, nos va a abrir el mercado brasileño y ya nos ha aportado cuatro empresas patrocinadoras y tanto el venezolano Maldonado como el ruso Petrov, el que venga, lo hará de la mano de empresas petrolíferas».
El peso de un apellido
Cerró el acto el propio Bruno Senna, que comenzó con un «Hola, Murcia, hola España, hola Brasil» en castellano para continuar, ya en inglés, que «estoy contento de comenzar mi carrera en la Fórmula 1 de la mano de Campos Meta, Creo en Adián Campos y su proyecto es el que más me ha convencido de todos los que he barajado. He hablado con varias escuderías y al final me he decantado por ésta porque me daba más garantías, tanto en el tema de coches como el de pilotos».
El brasileño reconoció que «no aspiro a ganar el Mundial, pero sí a ir cogiendo puntos en el que será mi primer año en la categoría y convertirme en el mejor de los nuevos». Reconoció que llamarse Senna en la Fórmula 1 pesa bastante: «He tenido que soportar una enorme presión precisamente por llamarme Senna, pero ya lo he superado totalmente y ya ni siquiera me afecta. Yo quiero ser Bruno Senna, no el sobrino de un gran campeón como fue mi tío».
Y tal como llegó, se marchó. Siempre tocado con su inseparable gorra azul, rodeado por toda una cohorte de asistentes, publicitarios, managers y demás especímenes y dispuesto a ser la gran atracción de la próxima temporada.