La caída del sector de la construcción, la bajada del consumo y de la inversión privada y el volumen de endeudamiento financiero son los factores que juegan a la contra en la Región de Murcia y que pueden lastrar su recuperación económica. Está dentro del grupo de comunidades autónomas que más sufrirán para superar la crisis y que pueden despegar más tarde, según el último informe del Servicio de Estudios Económicos del BBVA.
El secretario general del PSRM-PSOE, Pedro Saura, se basa en este diagnóstico para incidir en que el modelo del Gobierno regional ha sido un fracaso. El portavoz del PP, Ruiz Vivo, por su parte, considera más relevante otro informe del Banco de España se sitúa a Murcia entre las regiones menos endeudadas y con más posibilidades de salir pronto de la crisis.
Mayor riesgo
A nivel nacional, el BBVA señala que la economía no repuntará hasta finales del año que viene, con un crecimiento nulo durante el verano. Esta previsión tendrá una cadencia en el mapa autonómico, puesto que los expertos advierten de que habrá un efecto diferencial importante en la evolución de las economía regionales. En el caso de Murcia, señalan que sufre una «mayor exposición» al redimensionamiento del sector de la construcción y al proceso de desapalancamiento financiero privado. Esto se traduce en «un mayor riesgo de sesgos a la baja en sus tasas de crecimiento en el corto y medio plazo».
El informe explica que durante el periodo de auge inmobiliario se produjo un peso de la construcción en el empleo muy superior a la media española. Murcia comparte esta desventaja junto con Baleares, Castilla-La Mancha, Canarias y Andalucía. Como consecuencia, la destrucción de empleo hasta el segundo trimestre de este año ha sido más acusada. El pronóstico del BBVA es que se espera una mayor tendencia a la baja en el consumo privado y en el PIB durante este año y el siguiente.
Especulación urbanística
En referencia al apalancamiento financiero, la Región de Murcia está la segunda por la cola en el proceso de ajuste. ¿Qué ha pasado? Las familias y las empresas han recurrido al endeudamiento, pidiendo crédito a los bancos, para financiar sus inversiones, entre las que se incluye la compra de viviendas. Esto ha fomentado la especulación en el mercado: Los inversores adquirieron inmuebles pagando una pequeña parte y financiando el resto a intereses muy bajos. El siguiente paso fue esperar a que la vivienda se revalorizara para venderla. Si se hubiera comprado con fondos propios, la rentabilidad de la operación habría sido inferior.
El BBVA concluye que habrá «una presión a la baja potencialmente más severa sobre el crecimiento del consumo y especialmente sobre la inversión privada en estas regiones en las que incluye a la murciana- que podrían dilatar el proceso de recuperación de sus economías».
En su ánalisis por sectores, el estudio también destaca la caída de las matriculaciones de vehículos hasta septiembre pasado en la Región de Murcia, Andalucía, Canarias, Baleares y la Comunidad Valenciana. La Región tampoco sale bien parada en el gasto de turistas extranjeros ni en la apertura comercial al exterior.