El Tribunal Superior de Justicia ha confirmado esta semana la legalidad de las obras de peatonalización de las calles Carmen, Sagasta, Del Horno, Niño y Canales, entre otras. La alcaldesa, Pilar Barreiro (Lugo, 1955), ha ganado el pulso a una asociación vecinal, a la Cámara de Comercio y al Centro Comercial Abierto, que hace tres años intentaron retrasar las obras. Cuando los trabajos llegan casi a su fin, la regidora se muestra triunfante y muy satisfecha de haber tomado una difícil decisión que ahora aplauden la mayoría de los cartageneros.
- Los jueces le dan la razón en el último pleito por la peatonalización. ¿Cómo ha vivido el proceso?
- Con muchísima seguridad y tranquilidad. Estaba absolutamente segura de que el resultado iba a ser el que ha sido, que es el cambio sustancial de la ciudad. Por tanto, me queda la satisfacción de ver a los ciudadanos muy orgullosos cuando pasean por el casco antiguo. Yo sabía que todos los vecinos saldrían muy beneficiados y que terminarían muy contentos. Estaba segura de la decisión que estaba tomando y sabía que me conllevaría cierto desgaste político, pero era un riesgo que había que tomar, porque al final sería irrelevante
- Aquellos que la criticaron, ¿qué le dicen ahora cuando la ven por la calle?
- Eran grupos muy reducidos, pero muy alterados. Algunos de ellos me han reconocido que estaban equivocados, pero han sido los que menos. La inmensa mayoría de esas voces ahora giran la cabeza hacia otro lado cuando me ven.
- ¿Qué piensa ahora de esos empresarios que se mostraban en contra y que ahora están entusiasmados con el nuevo aspecto del casco antiguo?
- Creo que es ahora cuando debería hacerse responsables de lo que dijeron en su momento. Por otro lado, pienso que si eso sirvió para que en un futuro esos mismos empresarios tomen otra actitud ante una decisión del alcalde, en asuntos de este estilo, creo que está bien empleado. De todas formas en la historia de Cartagena los alcaldes siempre han tenido que pasar por algo similar. Nos reunimos todos muy a menudo y cada uno de ellos tiene su historia de cara a la opinión pública.
- Cuando pasea por las calles Puerta de Murcia o Santa Florentina, ¿qué siente?
- Me gusta. Yo siempre acompaño a la gente que me visita. La sorpresa de cada uno de ellos es mayúscula y es siempre la misma. Quedan encantados. Cualquier persona que viene, se queda sorprendida de lo bonita que se ha quedado Cartagena. Sin ir más lejos, Mariano Rajoy, cuando visitó la ciudad la semana pasada quedó alucinado. Cartagena tiene un problema: que en coche no se puede ver, de ahí la peatonalización.
- Habrá más fases de pavimentación de calles en un futuro.
- No. El proyecto para cerrar el centro al tráfico ya ha culminado. Hay que entender que esto viene de lejos. Se trata de un estudio realizado por la Universidad de Navarra para recuperar el casco antiguo, y creo que ya lo hemos conseguido. Ya he hecho lo que tenía que hacer y creo que lo he hecho lo mejor que he podido. Con ello se ha alcanzado la plena satisfacción de los ciudadanos y creo que ya se ha terminado esa etapa.
- ¿Se quedará así como está o le gustaría ampliarlo a más zonas del casco antiguo?
- Sí, se quedará ahí. Tendrá que ser otro alcalde que venga el que, si lo cree conveniente, retome el proyecto. Pero de momento el centro quedará como está. Las ciudades son seres estáticos y necesitan que sean renovadas continuamente. Creo que se ha hecho muy bien, a plena satisfacción de los ciudadanos. El proceso, repito, ha terminado.
- ¿No es una pena que todo el centro haya quedado tan bien y el entorno de Monte Sacro siga sin salir adelante?
- Cuando empezó todo el proceso, se me dijo por parte de la patronal que esperase un año y medio en hacer la peatonalización. Si les hubiéramos hecho caso estaríamos con las calles levantadas y con una crisis económica gravísima, que hubiera afectado aún mas a los comercios, y ahora se vendrían abajo. Nosotros estamos haciendo un obra muy importante en El Molinete y por ahora sólo llevaremos a cabo proyectos que tengan retorno inmediato. Éste será un recurso patrimonial arqueológico del mismo nivel o más que el Teatro Romano. En el plazo de un año lo tendremos visitable. Se recuperará toda esa zona para que se convierta en un polo de atracción turístico muy importante, por lo tanto la peatonalización de esta zona y de Monte Sacro tendrán que esperar su oportunidad, que seguro les llegará, pero con otro alcalde.
- Fue una decisión entonces arriesgada por su parte, ¿es así?
- Mi terquedad por mantener la decisión tomada hizo que ahora nos encontremos en la situación en la que estamos. Si hubiera cedido, las obras quizás hubieran coincidido en plena crisis y no se hubieran podido realizar. Ahora, quizás, no tendríamos el centro sólo para peatones.