Fachadas de edificios, papeleras, locales comerciales, señales de tráfico, garajes, trenes... Cualquier superficie era apta para plasmar lo que la legislación considera un deslucimiento de bienes inmuebles, pero que ellos se empeñan en reivindicar como una expresión artística. La Brigada Provincial de Información del Cuerpo Nacional de Policía ha identificado e imputado a tres jóvenes, uno de ellos menor, como autores de, al menos, 1.500 pintadas en las calles de Murcia. Algunos de ellos son muy conocidos dentro de los grupos graffiteros y participantes habituales, incluso, de certámenes organizados por instituciones públicas y privadas sobre esta práctica.
La investigación que ha dado pie a esta última acción policial se inició hace algo más de un año, tal y como explica este Cuerpo. La Policía lleva desde entonces siguiéndole los pasos a un grupo «extraordinariamente activo» de graffiteros que operaban en el sureste español. Trece de sus miembros ya fueron identificados en junio, en una primera fase de esta investigación policial.
Los tres jóvenes detenidos en los últimos días son vecinos de Murcia y de Torrevieja. La Policía Nacional les atribuye varias faltas continuadas de daños y deslucimiento de bienes inmuebles, además de numerosas pintadas realizadas sobre vagones de trenes.
Lejos de ocultar su identidad, los tres graffiteros identificados personalizaban sus pintadas con sus firmas o tags. No en vano, algunos de los imputados son muy conocidos dentro de los ambientes graffiteros y participantes habituales, incluso, de certámenes organizados por instituciones públicas y privadas sobre esta práctica.
Perjuicio económico
La Policía aclara que, en esos casos, «los organizadores de los eventos ponen a su disposición superficies adecuadas mientras que en los hechos por los que ahora se procede a su imputación, las pintadas se han realizado en inmuebles de titularidad ajena y sin el consentimiento de sus propietarios». Esta misma fuente insiste en los «importantes perjuicios económicos y estéticos» que los jóvenes causan al imprimir su firma en una vivienda o un local comercial.
En los informes policiales remitidos este miércoles a la autoridad judicial y a la Fiscalía de Menores de Murcia, se consignaron más de 1.500 de estas pintadas realizadas en vagones de tren, fachadas de edificios, locales comerciales, portales o garajes, además de otros elementos de mobiliario urbano tales como jardineras, señales de tráfico, bancos públicos o papeleras repartidos por toda la capital murciana. No obstante, la Policía Nacional estima que la cantidad total de pintadas realizadas por los investigados es mucho mayor.