Con asombro y emoción recorrieron ayer autoridades e invitados las rejuvenecidas instalaciones del antiguo Casino de Murcia, que tras cuatro años de obras abrió ayer sus puertas, estrenando una renovada fisonomía y un nuevo nombre, ya que el Rey, don Juan Carlos, ha concedido recientemente el título de Real a la institución que ha pasado a llamarse Real Casino de Murcia.
Numeroso público se agolpaba en la calle de Trapería, frente al Casino, esperando el momento en que la persiana que clausuraba la entrada principal, se alzase y dejase ver el inmueble con su antiguo esplendor recuperado. Entre ellos estaban el antiguo presidente del Casino, José Guirao; Mari Carmen Marco, presidenta de la Asociación de Amigos de los Castillos; Leonardo Cantón, presidente de la Asociación de Poetas del Casino, y el presidente de la Agrupación Sardinera, así como el rector de la Universidad, José Antonio Cobacho y el presidente de Cajamurcia, Carlos Egea. Todos mostraban su interés por ver el resultado de tan anhelada y larga restauración.
Tan pronto llegó el alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Cámara, que iba acompañado por varios concejales, se les unió el presidente del Casino, Juan Antonio Megías, y se abrieron las puertas del Casino. En el patio árabe estaban perfectamente formados, a ambos lados, los directivos de la entidad, para dar la bienvenida a las autoridades y demás invitados. Seguidamente los acompañaron por las distintas dependencias, para que pudieran comprobar el magnífico resultado de las obras de consolidación y rehabilitación que se han realizado.
Desde la llamada rotonda, que actualmente se ha vuelto a comunicar con el patio andaluz, mediante una balconada de mármol, se dirigió a los invitados Juan Antonio Megías apuntando que «tras la rehabilitación integral, aquel viejo ateneo del siglo XIX se ha transformado en un edificio dotado de todos los adelantos del siglo XXI, y ello sin perder un ápice de su solera casi dos veces centenaria». Señaló también que «el viejo Casino ha dejado paso al Real Casino de Murcia, que luce orgulloso el título que le concediera hace unos meses su Majestad el Rey». Después prosiguió diciendo: «Atrás quedan años de paciencia y toneladas de esperanza, pues hoy la paciencia se ha visto recompensada y la esperanza se ha hecho realidad». Finalmente agradeció a todas las personas e instituciones que han hecho posible la obra, destacando la colaboración del alcalde «que ha sabido cumplir con su palabra».
El alcalde señaló que «el proyecto no sólo se ha centrado en devolver el esplendor a las instalaciones, sino en modernizarlas para adecuar el edificio a las exigencias actuales».
Finalmente, en el patio andaluzse sirvió una copa de cava.