Más de 20 años después de la entrada en vigor de la Ley de Costas la Región no tiene claro cuál es su zona de dominio público marítimo terrestre. No porque no se haya delimitado la línea que separa lo privado de lo público en los 272 kilómetros de costa murciana, pues 4.000 mojones definen el demanio (dominio público) y, sobre todo, dónde es delito construir y dónde no. Las continuas invasiones privadas en la costa ofrecen paisajes como el de La Manga, una lengua de terreno sumida en la confusión urbanística y legal que, a primera vista, puede meter a todos los propietarios en el mismo saco, a invasores abusivos y propietarios perjudicados.
La Demarcación de Costas del Estado en Murcia sí los diferencia. «Aquellas viviendas construidas legalmente antes de la Ley de Costas de 1988 y que, después del deslinde se han quedado dentro de la zona de dominio público, se pueden acoger a una concesión de uso de hasta 60 años», explica la jefa de Costas, Francisca Baraza. Asegura que «si el dueño construyó, puede disfrutarla ese tiempo de concesión y después habrá derribo». Trato diferente recibirán los que hayan edificado en la zona delimitada como demanio después del deslinde. «Con estos no es negociable, pues es invasión», apunta Baraza. De los propietarios anteriores al deslinde, 20 de ellos han solicitado a Costas la concesión de uso por 60 años. A quienes el deslinde transformó en demanio lo que era legítima propiedad privada también los defiende el edil de Medio Ambiente de San Javier, José Luís Espinosa. «Quien se compró hace 25 años una parcela en La Manga para jubilarse, hoy se encuentra en medio de su parcela un mojón, y tienen que vender barato porque no pueden construir; no pueden ni montar un chiringuito, pero siguen pagando impuestos».
El coste de conservación
Frente a estos antiguos propietarios, se encuentran los que, aprovechando el mar revuelto, han edificado posteriormente dentro de la zona pública. Sobre éstos, Espinosa pide «ponerse las pilas para recuperar el dominio público».
Para la conservación del dominio público, Costas recoge en su memoria de 2008 una inversión global de 7.488.560 euros, de los que 3.150.000 responden a obras iniciadas en 2007, sobre todo en acciones de mantenimiento de la costa regional. Iniciativas de mejora ambiental, asistencia técnica para el aporte de arenas en la remodelación de la playa de poniente en Águilas, o el inicio del deslinde en el tramo costero de las salinas de San Pedro se llevaron parte de las inversiones. Costas financió el análisis y diagnóstico de la conservación de los fondos marinos ante el efecto de los fondeos de embarcaciones, con el fin de ordenar el litoral. Proyectos de demolición en playa Honda (Cartagena) o el arreglo de los daños por las lluvias en las pasarelas de El Mojón precisaron financiación del Ministerio de Medio Ambiente. La mayor inversión, de 3.400.000 corresponde al proyecto piloto para la recuperación de suelos contaminados en la bahía de Portman.