Un esfuerzo para atender las demandas de los vecinos del casco histórico. Esto es lo que hará el Ayuntamiento el próximo año, ya que incluirá en los presupuestos municipales una partida para el arreglo del puente de Quitapellejos y otra para uno de los proyectos más demandados en los últimos años: la reforma de la Plaza de La Merced, el popular Lago.
Aunque el borrador de los presupuestos que prepara el Gobierno municipal recoge un recorte de en torno al 25% para la mayoría de las concejalías, el capítulo de inversiones recogerá tanto la construcción de un nuevo puente sobre la rambla de Benipila para unir el Barrio de la Concepción y la calle Real, como la reforma de la plaza donde están emplazados el Museo Regional de Arte Moderno (Muram) y el Palacio de Aguirre.
Los vecinos de la Concepción se manifestaron ayer con pancartas para reclamar la renovación del puente, cuyo deterioro pone en riesgo a los peatones. Lo hicieron a pesar de que el concejal de Infraestructuras, José Vicente Albaladejo, anunció hace unos días en el Pleno que la obra se hará en el 2010, tras ser descartada este año porque el Ayuntamiento no logró la implicación económica de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para un puente sobre un cauce de su competencia.
Mientras medio centenar de residentes exigía sobre el puente un compromiso sobre el proyecto, la alcaldesa, Pilar Barreiro, confirmaba el propósito de dar una solución a esa infraestructura.
Además de en los presupuestos propios, el equipo municipal trabaja también en el programa de inversiones con cargo al segundo Plan E, por el cual el Gobierno de Zapatero envía 22 millones de euros al municipio de Cartagena.
Los ediles consultarán
El plan está destinado a proyectos de desarrollo sostenible, energías alternativas e infraestructuras sociales. Una de las ideas del Ejecutivo es llevar a cabo reformas en colegios, si bien las propuestas concretas las hará cada edil, la Federación de Asociaciones de Vecinos y las Juntas Vecinales.
Pilar Barreiro destacó que este nuevo plan de dinamización de la economía tiene un tercio de dinero menos que el primer Plan E, que ha supuesto 36 millones de euros para este año y entre otras cosas está permitiendo remodelar las calles Real y Juan Fernández.
Barreiro criticó que, como el Ejecutivo de la Nación destina el 20% del plan para ayudar al pago del gasto corriente de los ayuntamientos y no el 60% como pidieron éstos, el Gobierno regional ha salido en ayuda del consistorio.
Con este argumento, justificó la decisión del Ejecutivo de Valcárcel de recortar a la mitad el dinero del Plan de Barrios y Diputaciones y destinar los fondos para al gasto corriente municipal.
Según la alcaldesa, es vital hacerlo porque «si los ayuntamientos no tuviéramos ese gasto corriente, muchas empresas cerrarían y los trabajadores estarían en la calle». Se refería a los proveedores municipales.