Domingo Marín ha invertido parte de los ahorros de su vida en uno de los chalés que Trampolín Hills prometió levantar en Campos del Río. Este vecino de Murcia, funcionario jubilado, decidió buscar, junto a su esposa María, una segunda vivienda en la que poder disfrutar «ahora que ya nos hacíamos mayores y los hijos estaban criados». Entregaron 24.000 euros. Los años fueron pasando y de su soñada morada no se levantaban ni los cimientos. «Empecé a ver cosas raras y ahí ya me di cuenta», explica Domingo. «Tarde, pero me di cuenta de que me habían estafado».
Domingo es uno de los muchos afectados por las irregularidades en las obras de Trampolín Hills. Son más de un centenar. Ya hace cerca de tres años desde que interpuso su denuncia contra la empresa. Él, sin embargo, aún mantiene la esperanza. «Puede que este tema se dilate mucho en el tiempo, pero va bien encaminado», asiente seguro. «La justicia es lenta, pero segura».
Confía en la justicia
No en vano, este vecino de Murcia se deshace en elogios hacia la magistrada -titular del juzgado de Instrucción número 2 de Mula- que conduce este caso. «Es una juez de la a a la z», afirma. «Una mujer seria».
Menos alabanzas dedica Domingo al Ayuntamiento de Campos del Río, al que achaca parte de culpa por el fracaso del proyecto. «Mi mujer, antes de comprar, fue a consultarlo con el concejal de Urbanismo y le preguntó si él compraría. Éste le dijo que no debía tener ninguna duda», manifiesta molesto. «Si en el Ayuntamiento nos hubieran expresado alguna duda no habríamos comprado».
Daniel Ferrer Brotons, presidente de la asociación de afectados por Trampolín, también manifestó ayer su deseo de que «se haga justicia» en este caso y los damnificados por estas obras puedan ver levantadas sus viviendas o reembolsadas sus inversiones. «El concurso de acreededores no es una buena noticia porque ahora tendremos que reclamar de forma judicial», explicó Ferrer. «Nos pondremos en la lista de espera».
El letrado de la asociación, Joaquín Guzmán, afirmó que este concurso «servirá para descubrir si se han cometido irregularidades porque se podrán analizar las cuentas de la empresa».