L? V?uez que est?en los cielos… Se tardan cinco minutos en subir al cielo. Se tarda mucho m?en pasar toda una vida plena, de culminaci? c?de de narrar historias contadas y expresadas con el don de el favor de la gracia, y de plantar cara a el ingenioso aparato de los hermanos Lumiere. Hijo de una modista y de un funcionario, en 1946 debut?mo actor con la obra El anticuario. Bajito para ser gal? supli? estatura media, con el talento y la agudeza que da el ingenio, que en la mayor?de los casos suple al presumido “Adonis”. L? V?uez represent?chas veces al espa?p?ro y truh? con mil ocurrencias y golpes de gracia de una ?ca de auge tur?ico y olvidos de pros guerra. Fue matriz y espejo de muchos espa?s de a pie y livianas vidas marcadas por tiempos dif?les. Deja al cine espa?hu?ano de talento y desamparado de ingenio, plasmado en agudo y vivo arte de las tablas que son m?que palabras. En el jard?de su memoria quedan sus obras, almacenadas y depositadas en el ba?e los mil recuerdos, que ser?recordadas con la honesta justicia que da el reconocimiento Cuando la vida se acaba, se sube al cielo que es espacio di?no. El cielo es azul,: azul como el alba., azul como el agua de el mar. El cielo es como un Maremagnum donde todas las almas pueden navegar, morada de los ?eles que caminan destino de cualquier lado. Jos?uis, hace un alto en el camino, porque un peque?escanso siempre va bien, y de paso, hace unos esbozos(interpreta) como se ligaba con las suecas en los sesenta de una Espa?intoresca y de turismo de paella y de sangr? donde el resto de las almas r? y se lo pasan la mar de bien. Las coas salen bien cuando se hacen con amor. Con Antonio Mercero, realizo quiz? una de las mejores y claustrof?as interpretaciones jam?contadas; La cabina, una obra con maestr?y gran destreza de despertar los sentidos de sufrimiento extremo, versionando como pocos la par?la de la agon?surrealista, obteniendo el reconocimiento de los lustrosos premios Emmy, que no es poca cosa ni circunstancia que ocurre por casualidad. El cine espa?no se entiende sin evoluci?ist?a, de el arte hecho con el alma, no con la mente. De Luis Bu? a Almodovar y, de Fernando Trueba a Amenabar, de Pilar Mir?Isabel Coixet. Todos en su intimad derramar?una l?ima salada que recorrer?u mejilla, haciendo de su partida un homenaje sincero, que es el term?ro que mide la envestidura, que suele ser el mejor final de la obra de la vida. El eco de su memoria, nos retiene la nuestra, y recuerda nuestro pasado, de cuando ?mos ni?y la televisi?ra acrom?ca, en blanco y negro, dejando una estela de aprendizaje y amaestramiento, que muchos actores deben de seguir, para no perder la esencia de absorber la naturaleza de la interpretaci? Los actores casi nunca mienten; expresan, comunican, exteriorizan lo que les sale de su interior, pero nunca mienten; interpretan. El arte sirve para soportar mejor la vida, y Jos?uis amaba la vida, amaba la interpretaci?la amaba como un dramaturgo de rapsodas y aedos, y que los griegos de los anfiteatros de la antigua Atenas, envidiar? sanamente, y que le hubieran echo corro en b?as de algod?porque en el teatro tambi?hizo escuela. Y en las calientes butacas, mirando al escenario, obras como; La muerte de un viajante, entre otras muchas, caracterizadas con entrega y transferencia de emociones a un p?co siempre entregado. Cuando uno se muere,- en este cambio de estado-, el silencio es muy valorado y apreciado, y s?se puede romper con la resonancia del susurro que pueda dar la disposici?ersonal de el alma adherida a el arte. Somos felices cuando sabemos lo que hacemos, y llegamos al reconocimiento y evocaci?e la memoria cuando, lo que hemos hecho, perdura en la vaguedad de la lejan? La paz no se compra con dinero, sino con el respeto de la admiraci?el trabajo bien heho, que sale del interior como fuego que quema, y llega a la esencia interna para fundirse de manera inmaterial e invisible. Y Jos?uis, lo sab? Jos?uis L? V?uez se va a otros escenarios, no por descortes?ni descuido, sino por pasar a un estado superior. Aqu?por estas lindes, te recordaremos tal como fuiste, trabajador incansable y maestro de la comedia, el drama y el neorrealismo espa? Sergio Farras (escritor tremendista)
Yo hasta tengo una camiseta de ? Para mi uno de los mejores, del cine espa?de todos los tiempos. Perder alguien as?iempre es doloroso. Ya veo el interes que despierta una noticia as?n esta secci?e opini?De pena esta Murcia cateta. DEP.
como dicen ahora los j?es cuando uno es bueno en algo.."no te ten? que morir nunca" adem?de verdad.Actor ?o e irrepetible est?seguro en el cielo por encima de las estrellas.Descansa en paz Jos?uis.
Gracias, gracias y gracias por tus peliculas. Siempre te recordar?on cari?or tan buenos momentos que me hiciste pasar. Descanse en paz D. Jos?u?(PEDAZO DE ACTOR).




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