La sensación de olvido y falta de inversión por parte del Ayuntamiento de Cartagena en algunas diputaciones ha hecho rebrotar los movimientos segregacionistas que ahora han vuelto a la lucha para pedir su autodeterminación. A los tradicionales de El Algar, La Manga o el más reciente de Pozo Estrecho, se une ahora de forma más intensa el promovido por los vecinos de La Palma (4.928 habitantes).
Después de estar reivindicando la creación de una Entidad Local Menor desde hace más de diez años, ahora un grupo de vecinos se ha unido. El pasado 2 de octubre creó la Comisión Pro Ayuntamiento de La Palma. «Hemos comenzado a trabajar para conseguir en el menor plazo posible que seamos municipio y créame: Lo conseguiremos», afirmó el presidente de la Comisión, Ginés González.
A lo largo de los dos siglos pasados muchas fueron las intentonas de estos cuatro pueblos para independizarse, incluso llegaron a tener su propio Ayuntamiento y a regir sus propios destinos. Con la llegada de la democracia, El Algar, Pozo Estrecho, La Palma y La Manga volvieron a la carga.
El Algar pidió su ayuntamiento en 1985, al igual que La Manga en 1995 y Pozo Estrecho en el 2007. Los dos primeros llegaron hasta el Tribunal Superior de Justicia, que les denegó su propuesta. Incluso consiguieron llegar hasta el Supremo, quien argumentando defectos de forma archivó las propuestas.
Ahora los vecinos de La Palma se han lanzado a una larga lucha para pedir su Ayuntamiento. Se trata de una iniciativa liderada y promovida por la extinta Asociación Entidad Local Menor de esta diputación. En ella «tienen cabida todas las personas de La Palma que quieran colaborar con la consecución de nuestro municipio», dijo el presidente de la comisión.
Historia e inversión
Una de las razones que han llevado a estos vecinos a dar el paso fue que en los últimos trece años no han avanzado nada en la consecución de la Entidad Local Menor, una especie de miniayuntamiento con competencias muy limitadas «La Palma ya tuvo su Ayuntamiento en el siglo XIX, razón histórica suficiente como para volver a tenerlo», dijo Ginés González Pérez.
«Sólo hay que mirar los municipios de Torre Pacheco, Los Alcázares, o Santomera y se comprenderá que los pueblos con Ayuntamiento propio son mucho más prósperos y poseen un mayor nivel de desarrollo que los pueblos sin la denominación de municipio como el nuestro», argumentó el representante vecinal.
Por su parte, Pozo Estrecho está inmerso en el proceso para solicitar formalmente su Ayuntamiento. Para hacerlo, los promotores deben presentar al Ayuntamiento y a la Comunidad Autónoma un estudio de viabilidad económico, que en su caso ya ha sido elaborado por el profesor de la Universidad de Murcia Vicente Lozano Sahuquillo, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales.
Deberán presentar, además, al menos la declaración firmada de la mitad de los vecinos mayor, realizadas ante notario. Llevan casi el 70% de las que necesitan. También les exigen definir el término municipal, pero eso aún no está hecho. «Es un proceso largo, pero llegaremos hasta el Constitucional si hace falta», explicó el presidente de la Asociación Pro Ayuntamiento de Pozo Estrecho, Pedro Fructuoso.
Estos requisitos son los mismos que tendrá que cumplir La Palma al igual que lo hizo en su día El Algar. El movimiento segregacionista en esta diputación está casi paralizado. «El sentimiento va por dentro, pero realmente ahora no se está haciendo nada. Quedamos muy desilusionados cuando lo denegó el Supremo», explicó un portavoz de la comisión gestora pro Ayuntamiento, Asensio Hernández.
El presidente del Partido Independiente del Mar Menor, Ángel Sánchez, quiso desvincularse del movimiento segregacionista de El Algar. «Nosotros defenderemos la descentralización y lo que los vecinos propongan. Apoyaremos una Entidad Local Menor sólo si los vecinos lo piden formalmente.