Un consenso político y social para aplicar reformas económicas estructurales y confianza en la importancia y la capacidad del sistema financiero para corregir los problemas que han llevado a la actual recesión mundial. Éstas son las dos recetas contra la crisis que dio ayer el presidente de Cajamurcia, Carlos Egea, quien auguró que la Región de Murcia saldrá del bache antes que otras zonas de España, porque cayó «más deprisa y por lógica económica saldrá antes». La tendencia a mejorar se notará a partir del año que viene, vaticinó ayer Egea minutos antes de pronunciar la lección inaugural del nuevo curso académico de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), titulada La crisis financiera, lecciones de la experiencia.
El presidente autonómico, Ramón Luis Valcárcel, encabezó un acto donde tuvieron una presencia destacada el rector de la UPCT, Félix Faura; el de la Universidad de Murcia (UMU), José Antonio Cobacho; el consejero de Universidades, Salvador Marín; y el presidente del Consejo Social de la UPCT, Juan José Pedreño.
Durante su discurso en el Salón de Grados del Paraninfo de la UPCT, ante unos seiscientos representantes institucionales y sociales, Egea mostró su preocupación por el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Éste anuncia el fin de la recesión económica mundial, pero advierte de que España no verá la luz hasta el 2011 y no volverá a un crecimiento anual del 2% hasta el 2014.
Ante esta «encrucijada grave», que contrasta con los primeros signos de recuperación en Estados Unidos, Japón, Alemania o Francia, España debe seguir la guía del G-20 (el grupo de los veinte países más industrializados) e impulsar más el «conocimiento como factor esencial del desarrollo».
En concreto, Egea subrayó la importancia de la educación universitaria y de instituciones punteras como la UPCT para formar «nuevas generaciones» de profesionales que lideren no una revolución económica «como quieren algunos utópicos», sino una «renovación» de las pautas de crecimiento económico. Así, se hará buena la idea de los dos Premio Nobel de Economía de 1979, Schultz y Lewis, para los cuales la clave del desarrollo no es el capital, sino el conocimiento.
Sobre la confianza en el sistema financiero, el presidente de Cajamurcia utilizó un símil biológico para defender que es tan necesario para la economía como el sistema circulatorio lo es para la vida.
Más control mundial
A juicio de Egea, ex profesor de Economía en la Universidad de Murcia, la solidez de las instituciones financieras van a permitir una recuperación mucho más rápida que tras la crisis de 1929. Y eso a pesar de la grave crisis por la falta de control de prácticas bancarias y financieras erróneas y el efecto multiplicador de la globalización,
Alabó el papel del FMI, el Banco Mundial (creadas en la Conferencia de Bretton Woods de 1944), la Organización Mundial de Comercio y el G-20, que sustituye como «puente de mando» mundial al G-8 e incorpora a países emergentes como India o Brasil.
De su repaso por las enseñanzas obtenidas tras el crack bursátil del 29 y crisis anteriores, Carlos Egea extrajo la idea de que al margen de los ciclos económicos de subida o bajada la clave es que las recesiones las causan «fenómenos especulativos» de índole inmobiliaria o puramente financiera.
Hipotecas 'basura'
Ante ello, no pasó por alto las referencias a la responsabilidad moral de inversores o banqueros que perjudicaron a todos al querer enriquecerse con operaciones sin fundamento real. Además de aludir a la novela La hoguera de las Vanidades, de Tom Wolfe, puso como ejemplos la compra de títulos financieros «tóxicos», basados en valoraciones ficticias de empresas tecnológicas; o la concesión indiscriminada de hipotecas sin calcular el riesgo (préstamos basura).
La conclusión de Carlos Egea es que no hay que acabar con los bancos, sino con ciertos banqueros. Y, frente al modelo de grandes bancos de inversión como Lehman Brothers, defendió el papel de las entidades financieras como motor económico con el préstamo responsable a particulares y empresas.