Posa para el fotógrafo cuando el periodista llega al lugar de la cita. «No se me da muy bien posar», asegura Joaquín García-Estañ López, (El Palmar, 1956), decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. Pero no se puede tener todo. Al parecer, llevar con éxito el timón de una nave tan compleja en tiempos tan convulsos no es compatible con las dotes de modelo. Qué se le va a hacer. Al pasar a su despacho de la facultad, el decano empieza a moverse como pez en el agua cuando empieza a hablar de los retos, los objetivos, las amenazas y las dificultades a las que se enfrenta el centro en este curso 2009-2010. Es su terreno.
-Es el primer año en el que la facultad recibe a 200 alumnos en el primer curso. ¿Qué supone que casi se haya duplicado el número de estudiantes en los últimos años?
-Toda la facultad se ha resentido, sobre todo los departamentos básicos, que se han llevado la parte importante. Ha supuesto una reestructuración de las plantillas y que las salas estén ocupadas todo el día, como la de disección y la de microscopía. No hemos aumentado las aulas, puesto que hemos adoptado la política de la silla caliente. Es decir, cuando los que están recibiendo teoría, el otro grupo está recibiendo prácticas, y viceversa. Es decir, los servicios de la facultad están a pleno rendimiento, 24 horas ocupados.
-¿Han recibido el apoyo económico que requiere este aumento del alumnado?
-Bueno, sí, pero sabe que ante el vicio de pedir, la virtud de no dar...(risas). No, no, en serio. El rectorado ha tenido una actitud excelente, y todo lo que hemos necesitado lo han cubierto. Hemos contratado cuarenta nuevos profesores y se ha respondido muy bien en un momento muy difícil. La administración regional aportó dos millones y medio de euros, más o menos la mitad de lo que habíamos pedido, pero quedamos satisfechos. En Medicina no se puede escatimar.
-Porque formar a un médico no es algo precisamente barato, que digamos...
-Nuestro cálculo es que cada pupitre cuesta alrededor de 10.000 euros al año. De 60.000 a 90.000 euros por alumno y carrera completa.
-Los numerus clausus para estudiar Medicina siguen subiendo. ¿No es incoherente, habiendo aumentado el número de plazas?
-Sí que lo es. Pero es que la demanda que tenemos en Murcia es de ocho veces las plazas que ofertamos. Seis veces en el conjunto de España. El tema de la demanda es complejo, muy complejo. Medicina no se puede enseñar con aulas y bibliotecas, y los hospitales no se pueden llenar de estudiantes, porque repercutiría en la calidad de la asistencia, que ha alcanzado cotas excelentes. En estos momentos, hemos encontrado un equilibrio entre el número de estudiantes que formaremos por año (200) y el que entra en el MIR (otros 200). En el conjunto de España, se va a llegar a los 6.300-6.400 estudiantes, y un número similar de plazas habrá en el MIR. De esta manera, ya se ha cubierto la falta de previsión que hubo en la década de los 90, cuando nadie sabía lo que iba a venir. Formar ahora a más médicos, crear más facultades de Medicina, es mandar a todos esos futuros médicos al paro.
-Se suele decir que hay falta de médicos en la Región. ¿Qué hay de verdad en esta afirmación?
-No es así de simple. Puede haber necesidades puntuales en las especialidades de Pediatría o Medicina de Familia. Pero se van cubriendo. ¿Cuántos hacen falta? Los que el sistema sanitario quiera, porque es insaciable. Todos queremos un especialista en nuestro barrio, pero no puede ser. Por otro lado, se percibe cierta xenofobia con los médicos extranjeros, que tienen la formación y todo el derecho para trabajar en España. ¿Se imagina que en EE. UU. miraran mal a los médicos españoles que van a trabajar allí? Esos médicos son parte de los cinco millones de extranjeros que han venido a España en estos años. Ese aumento espectacular de la población, unido a que hay más tratamientos, más diagnósticos, y al esfuerzo realizado para reducir las listas de espera, ha provocado carencias puntuales. Pero se han creado facultades que no eran necesarias... y las que están por venir.
-¿Se contempla la futura facultad de Medicina de la UCAM como una amenaza para la pública?
-No, no supone una amenaza, ni mucho menos. Pero el problema es que esa facultad no es necesaria. Es más, va a crecer el número de médicos parados, como decía antes. Y la Consejería de Universidades lo sabe. Hacer esa facultad privada -que va a consumir recursos públicos- argumentando que faltan médicos es engañar a la sociedad. Dentro de seis años, cuando se licencien los 200 alumnos del primer curso, las necesidades estarán cubiertas. Formar a más médicos es enviarles al paro. Si finalmente la UCAM pone Medicina, deberemos reducir las plazas que ofertamos. Por eso no me parece bien que se abran más facultades, ni públicas ni privadas.
-Hablando del nuevo curso., cuénteme los retos principales de esta facultad a tres semanas del inicio de las clases.
-Bueno, este año vamos a prestar especial atención al Campus de Ciencias de la Salud. El rector dice que 'el Campus de Ciencias de la Salud me va a quitar la salud'. No le falta razón. Vamos a intentar trasladarnos allí para el curso 2013-2014. Espero que todo siga su curso correctamente. Una obra sabes cuándo la empiezas, nunca cuándo la terminas. También vamos a terminar de aprobar el grado de Medicina, que es muy importante, pero sólo quedan unos detalles. Y también es importante empezar con el Grado de Farmacia este año. Es algo que llevamos reivindicando mucho tiempo, y con ello vamos a evitar que unos 40 o 50 murcianos se tengan que ir a estudiar Farmacia a otra ciudad.
-Tengo entendido que este año están de celebración...
-Sí, celebramos los 40 años de la facultad del 3 al 6 de noviembre. Vamos a celebrarlo para rendir homenaje a todos los profesores, aunque el primer decano de la facultad falleció hace un año, por desgracia. Pero queremos que vengan todos los profesores que puedan para homenajear también a las diferentes promociones. Ya he contactado con, entre otros, el profesor de anatomía Jiménez Collado, alias El Ogro, Marset o a Corominas. Qué recuerdos....