La titular del juzgado número 4 de Molina de Segura volverá a tomar declaración a los testigos, vecinos y familiares de Graciela Butrón, la joven boliviana que murió el pasado día 26, horas después de precipitarse a la calle desde un segundo piso de una vivienda de la calle Estación. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia informaron que este Juzgado, que tramita los casos de violencia de género, va a continuar investigando el suceso y a partir de hoy su titular, además de oír estas declaraciones, ordenará una reconstrucción de los hechos.
La juez ha declarado secreto el sumario y realizará todas estas nuevas periciales antes de que preste declaración Javier M.T., el novio de la fallecida, que se entregó en la comisaría de Leganés dos días después de la muerte de la mujer. El Juzgado de Instrucción de guardia de Leganés decretó el viernes el ingreso en prisión incondicional y sin fianza para el compañero sentimental de la joven, según confirmaron fuentes del TSJ.
El individuo, de nacionalidad colombiana, no se confesó autor del crimen, aunque finalmente el juez acabó imputándole un presunto delito de homicidio, según fuentes próximas al caso. El juzgado de guardia de Leganés se ha inhibido y ha derivadon las actuaciones al Juzgado de Molina de Segura.
Un posible cómplice
El cuñado de Graciela, Rudipatri Guerrera, explicó que el detenido sería trasladado ayer a Murcia, pero fuentes del TSJ no han confirmado este dato porque la juez no tiene fecha límite para cerrar la investigación. Cuando la juez haya terminado de revisar el caso pedirá la excarcelación y el traslado a Molina de Segura del detenido para que preste declaración, para lo que todavía «no hay fecha prevista».
El detenido, de nacionalidad colombiana, declaró haber cogido un tren hacia Madrid a primera hora de la mañana del día 26, cuando ocurrieron los hechos. Uno de los nuevos datos aportados por la familia de Graciela es que, al parecer, el presunto homicida recibió ayuda para viajar a Madrid en coche, circunstancia que también es objeto de investigación judicial.
Por otro lado, Rudipatri Guerrera indicó que la jueza autorizó ayer el traslado del cadáver de su cuñada al tanatorio Arco Iris de Murcia para velarlo. La intención de la familia residente en España, compuesta por tres hermanas -que viven en Madrid, Gijón y Molina de Segura, esta última junto a su marido-, es incinerar hoy el cadáver para que una hermana traslade las cenizas a Inquisivi, en el departamento de La Paz, y entregárselas a sus padres.