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El juez imputa homicidio al novio de la boliviana muerta al caer desde un piso

COMARCAS

El juez imputa homicidio al novio de la boliviana muerta al caer desde un piso

Javier M.T. se entregó ayer en Leganés y niega que sea el responsable de la muerte
La familia de la víctima dice de él que es «un animal violento» y que abusa del alcohol

29.08.09 -
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El novio de Graciela Butrón, la mujer de 27 años que murió el pasado miércoles en Molina de Segura al precipitarse desde la ventana de un segundo piso, se entregó ayer en la Comisaría de Leganés (Madrid). Javier M.T., de nacionalidad colombiana, explicó que se entregaba porque sabía que le buscaban, pero negó ser el autor de esa muerte, según fuentes policiales citadas por la agencia Efe. Tras la declaración, fue puesto a disposición judicial acusado del homicidio de la mujer.
La Delegación del Gobierno en Murcia explicó ayer que el hombre era buscado desde la madrugada del miércoles, con el ánimo de que su declaración ayudara a esclarecer algunos de los hechos ocurridos en la vivienda antes de que la chica se precipitara al vacío
Los hechos ocurrieron sobre las seis de la madrugada del día 26. Un vecino alertó al teléfono de emergencias 112 de que una mujer yacía en la acera tras caer desde la ventana de un segundo piso en la calle Estación, esquina con Escultor Riquelme, de Molina de Segura. La joven murió horas después en el hospital Virgen de La Arrixaca a donde había sido trasladada con múltiples fracturas.
Según los vecinos, tras la caída de la joven «se oyó un portazo», mientras que Javier afirma que «se marchó de la casa antes del suceso». La familia de Graciela tiene pocas dudas acerca de la implicación de Javier M.T. en la muerte de la mujer. «Cuando se emborrachaba, era un animal violento», dijo ayer el cuñado de la fallecida, Rudipatri Guerrera, casado con Marleni, una de las tres hermanas de Graciela y ambos residentes en Molina desde hace cuatro años. Guerrera afirma que «estamos destrozados y sólo esperamos que se haga justicia con este personaje».
El cuñado de la víctima añadió que el juez ha declarado secreto el sumario y que les han informado que hasta el próximo lunes no podrán velar a la joven porque la autoridad judicial ha pedido más pruebas periciales para esclarecer los hechos. Su intención es incinerar el cadáver y repatriar las cenizas a Bolivia.
Cadáver con moratones
Guerrera, que fue el único familiar que vio a Graciela con vida tras ser operada en La Arrixaca, indicó que «su cuerpo estaba lleno de moratones». Añade que Javier «sacó del trabajo a mi cuñada, y ella -para que no armara escándalo-, lo seguía siempre como un borreguito». Según el cuñado, hay testigos que vieron cómo el miércoles estuvieron tomando cervezas juntos.
Guerrera aseguró que hay testigos que afirman haberlos visto juntos y que, además, la vecina de habitación «les llamó la atención sobre las cuatro de la mañana para que bajaran la voz, porque estaba hablando muy alto». Precisó que entre las cuatro y las seis de la mañana «hay un vacío acerca de lo que pasó. Puede que la golpeara y luego la tirara».
Guerrera informó también de que han desaparecido de entre las pertenencias de Graciela Butrón unos 1.200 euros que tenía, porque había pedido un anticipo a sus jefes y una de sus hermanas le había hecho un préstamo. Graciela se había trasladado a vivir hace un mes a Molina desde Madrid y encontró trabajo cuidando a una señora mayor. Su pareja, Javier, con quien convivía cuatro años, se vino también a Molina hace dos semanas, «pero vivía de ella porque él no trabajaba», ha explicado Guerrera.
Dos hermanas de Graciella, una procedente de Madrid y otra de Gijón, llegaron ayer a la localidad para asistir a los actos fúnebres. Tras la declaración de una de ellas a la Policía, «hay indicios de que Graciela había sido maltratada», según Rudipatri, si bien no tiene constancia de que la víctima hubiera presentado denuncia alguna, ni en Molina ni en Madrid, donde residía antes.
La hermana de Graciela residente en Madrid declaró el jueves a la Policía Nacional que Javier «es un hombre que bebe mucho y es muy violento», según ha señalado el cuñado. La edil de Igualdad, Lola Vicente, explicó que la familia de Graciela, de escasos recursos económicos, recibirá ayuda tanto del ayuntamiento de la localidad, como de Cruz Roja y del Instituto de la Mujer para que se pueda realizar la repatriación del cadáver hasta el país natal de Graciela.
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La fallecida Graciela Butrón junto a su novio y presunto homicida, Javier M.T., el pasado 17 de agosto. / EFE