En una Tercera División cargada de situaciones ruinosas, precariedad y plantillas al completo sin cobrar durante meses, la gestión deportiva y financiera del Plus Ultra la temporada pasada, equipo con un solo año de trayectoria en Tercera y que juega en Llano de Brujas, es como para darle un premio a sus dirigentes. Al cierre del ejercicio económico, el club que preside Fernando Mesa del Castillo presentó, tras pagar los 4.000 euros que adeudaban a la Federación en concepto de arbitrajes y sanciones, un superávit de 600 euros después de liquidar a la plantilla y todos los gastos de la temporada.
Secretos hay pocos, sólo la coherencia de sus gestores. Tras dar el salto de Preferente a Tercera, Cholo, entrenador del primer equipo, decidió contar con muchos de los jugadores que ascendieron y otros jóvenes de la zona que no tuvieron gastos excesivos a la hora de ir a entrenar. La medida más novedosa fue el sistema de retribución a sus jugadores: el Plus Ultra pagaba a sus jugadores 20 euros por partido perdido, 30 euros por partido empatado y 60 euros por partido ganado.
1.260 euros por cabeza
Al término de la competición, los jugadores ganaron 10 encuentros, empataron otros 10 y perdieron 18, quedando decimoquintos en la tabla con 40 puntos. Con estos números cada jugador de la primera plantilla, fuese suplente o estuviera lesionado, cobró 360 euros por los 18 partidos empatados, 300 euros por los diez empatados y 600 euros por los 10 ganados, lo que hace un total de 1.260 euros por jugador.
«Al principio hubo jugadoresn a los que no les convenció el sistema de cobro, pero luego, conforme vieron que en otros equipos prometían más dinero pero no pagaban, vieron lo positivo. A cinco jornadas del final y con el equipo ya salvado, nuestros jugadores se dejaban la piel en el campo y mordían como si nos fuera la vida. Para un chaval de 20 años es muy diferente cobrar 20 euros que 40», comenta Jesús Zapata, secretario del equipo e ideólogo del innovador sistema.
Tal es el éxito del sistema que el Bala Azul o el Puente Tocinos han manifestado que copiarán el sistema. El Plus Ultra partirá la próxima temporada de nuevo como un modesto, aunque con la seguridad de que no tendrán que cerrar la persiana por deudas. El Ayuntamiento de Murcia se une al Hospital Mesa del Castillo como patrocinador aportando cada uno más del 30% del presupuesto. El otro 40% del mismo lo obtendrán de las rifas y sorteos que celebran cada año tanto en Navidad como al final de temporada.
El Plus Ultra nació en el año 1924 siendo en la actualidad uno de los equipos más antiguos de la Región. Representa a una población con sólo 8.000 habitantes y este año estrena campo de césped artificial para los más de 300 jóvenes que forman la escuela. Pero quizás el secreto de este innovador equipo esté en su nombre: «El equipo se llama Plus Ultra en homenaje al primer avión que cruzó el Atlántico. La gente del pueblo decidió ponerle ese nombre porque significaba el imposible, el más allá», comenta Zapata.