Cobertura las 24 horas del día los 365 días del año, especialización, gratuidad y fácil acceso. Esto representa el teléfono 016, puesto en marcha por el Gobierno de España para garantizar el derecho a la información reconocido en el artículo 18 de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Además de ofrecer asesoramiento jurídico e información sobre recursos sociales, el servicio es confidencial, procura atención a personas con discapacidad auditiva y puede atender a sus usuarios en 51 idiomas. Y no deja rastro: nunca va a figurar en una factura telefónica y va a desaparecer de la marcación que se efectúe, algo de vital importancia para burlar el férreo y terrorífico control que los maltratadores infringen a sus víctimas.
Para optimizar recursos y evitar solapamientos con servicios ya existentes, el Ministerio de Igualdad, de conformidad con lo acordado en la Conferencia Sectorial de la Mujer celebrada en julio de 2007, ya ha suscrito convenios de colaboración con 13 de las 17 comunidades autónomas. Buscando rapidez, eficacia y simplificación de trámites, la pretensión es unificar el 016 como teléfono de atención a las víctimas de violencia de género y poner fin a la diversidad de números de emergencia que existen en las distintas comunidades autónomas (en Murcia es el 112, en Madrid el 012 o en La Rioja el 900711010). Pero, sobre todo este servicio, de carácter inmediato e integral, tiene en cuenta a aquellas mujeres que no siempre están en condiciones de ponerse a salvo y evitar a su maltratador durante todo el tiempo en que dura la tramitación que supone una denuncia; a las que no pueden desplazarse a un centro autonómico de Atención a Víctimas de Violencia de Género (sobre todo porque sólo existen 19 CAVIS para los 45 municipios de la Región de Murcia) o a aquellas que necesitan asesoramiento, por fuerza, fuera del horario de oficina.
Sin embargo, el Gobierno regional de Valcárcel se niega a firmar el necesario convenio de colaboración con el Estado. Se diría que se siente orgulloso de formar parte del grupo de territorios díscolos, que integran sólo junto a La Rioja, Galicia y Castilla-León, todos gobernados por el PP, aunque sea a costa de hacerle oposición al Ejecutivo de Zapatero con una cuestión que ocasiona tanto sufrimiento.
Argumentan que el 016 duplica un servicio que ya existe a través de sus respectivos teléfonos generalistas de emergencias. Nada más lejos de la realidad: aquí, en la Región de Murcia, el 112 atiende las urgencias, mientras que el 016 ofrece información y asesoramiento jurídico. Si la mujer que contacta con este último se encontrara en una situación de riesgo, la llamada se desviaría inmediatamente al teléfono de emergencias para activar la acción de los cuerpos y fuerzas de seguridad (a nivel nacional, esto ocurre en un 5% de los casos).
Para cualquier persona mínimamente sensibilizada con la cuestión, esta sería una polémica absurda y perjudicial para las víctimas. Porque los dos teléfonos son necesarios, los dos se complementan y los dos ayudan a la mujer y facilitan el combate contra la violencia de género. Entonces, ¿por qué insiste el Gobierno regional en obstaculizar que las mujeres murcianas contemos con una medida que se está demostrando eficaz para erradicar el maltrato y abre una puerta a una vida libre de miedo? Lejos de ser una batallita, para las y los socialistas de la Región, esta es una reivindicación justa e irrenunciable que pretende, únicamente, aunar esfuerzos y cooperar en beneficio de aquellas mujeres que padecen esta horrible lacra y de la inmensa mayoría de la sociedad que detesta a quienes tratan de imponen, a golpes e insultos, su ley del terror y la violencia.