Imagen del encierro de hoy martes.
Cuatro heridos de consideración
Cuatro corredores han sido trasladados esta mañana a los centros hospitalarios de Pamplona tras el octavo y último encierro. Ninguno sufre heridas por asta de toro, según el parte médico facilitado tras la carrera.
En concreto, dos de los heridos fueron trasladados al Hospital de Navarra, mientras que los otros dos se encuentran en el Hospital Virgen del Camino.
El primero de los heridos, un joven de 25 años de origen escocés que fue trasladado al Hospital de Navarra, sufre un traumatismo cranoencefálico y fue herido en el tramo de Mercaderes.
También otro corredor fue trasladado al mismo hospital por una fractura de tobillo. Se trata de un hombre de 35 años, vecino de Texas.
Por otro lado, hasta el Hospital Virgen del Camino de Pamplona fueron trasladados otros dos mozos. Uno de ellos, un varón de 35 años, sufrió un esguince de rodilla en el tramo de Santo Domingo; mientras que el otro fue herido en la bajada de Javier y tiene una fractura de tobillo.
Los seis toros de la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo han protagonizado hoy el octavo y último encierro de los Sanfermines 2009 con una carrera rápida y limpia en la que no se registraron heridos por asta de toro. Dos hombres, uno escocés y otro norteamericano, han sido trasladados al Hospital de Navarra con traumatismo craneal y luxación respectivamente. Otros dos fueron trasladados al Hospital Virgen del Camino con heridas de diversa consideración.
La carrera estuvo protagonizada por uno de los astados que adelantó al resto de las reses desde la Plaza del Ayuntamiento, arrollando a varios mozos en su camino. El toro ganó durante el recorrido a los corredores en velocidad, y realizó un encierro rapidísimo, al llegar a la plaza de toros en un minuto y 49 segundos. Al coincidir la carrera en un día laboral, martes, el número de corredores fue menor, al igual que ayer, con respecto al de días anteriores, lo que permitió a los mozos realizar bonitas carreras, con espacio, delante de los astados.
El último encierro de los Sanfermines, que duró dos minutos y veinte segundos, comenzó a las 8.00 horas en punto de la mañana, cuando se abrieron los corrales de Santo Domingo y los cabestros se pusieron delante de la manada para iniciar la octava carrera de las fiestas. Los toros se situaron bien hermanados en la parte trasera de la manada y cubrieron de forma muy rápida la cuesta de Santo Domingo, sin apenas ofrecer a los mozos posibilidad de situarse en la cara de los astados.
Un toro tomó la delantera a partir del tramo del Ayuntamiento, en el que se adelantó del resto de la manada y fue el protagonista del resto del encierro. A partir de la calle Estafeta adquirió una distancia enorme en comparación con el resto de las reses, y culminó el encierro en un minuto y 49 segundos.
En Estafeta se vivieron los momentos más emocionantes de la carrera, donde algún mozo fue arrollado por el toro que había tomado la delantera. Además, a la entrada de la calle se formó un conglomerado de corredores que cayeron al suelo, aunque no se registró ningún herido por asta de toro.
La llegada a Telefónica y el callejón se desarrolló de forma muy rápida y limpia, gracias a que se encontraba menor número de corredores que otros días. Así, las reses alcanzaron sin mayores problemas el callejón y la plaza de toros, aunque uno de ellos se cayó a la entrada.
Las reses de Núñez del Cuvillo serán lidiadas esta tarde, a partir de las 18.30 horas en la Plaza de Toros de Pamplona, por los diestros Morante de la Puebla, El Juli, y Miguel Angel Perera.