La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en una imagen de archivo.
«También envío a Camps anchoas por Navidad»
El presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, ha revelado que también envía al presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, una lata de anchoas por Navidad, por lo que ha tildado de "broma" los paralelimos que ayer realizó la alcaldesa Rita Barberá entre los trajes de Camps y las anchoas que Revilla regala a José Luis Rodríguez Zapatero.
En una entrevista a RNE, Revilla ha considerado que comparar estos regalos con una "presunta corrupción" es ir a las "antípodas" y causar "hilaridad" y, ga reiterado que a Camps "siempre" se le ha enviado anchoas como regalo institucional de Navidad.
En este sentido, el presidente cántabro ha afirmado que "muy mal" tienen de ir las cosas en Valencia para que se hagan "semejantes" paralelismos y bromeó con la "buena propaganda" que estas afirmaciones han hecho a las anchoas de Cantabria.
"Tengo aversión a la corrupción y al despilfarro y tengo una austeridad absoluta", ha recalcado Revilla al tiempo que ha recordado a Barberá que las anchoas "no son tan caras" y que las que regala a Zapatero y a Su Majestad el Rey valen "sólo 20 euros" y da para "comer muchos".
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha criticado que el PP intente "minimizar", a su juicio, algo "tan serio" como es el presunto
cohecho atribuido al presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en la trama 'Gürtel' y ha sentenciado que al hablar de "servidores públicos" no se puede justificar "ni un traje ni medio traje".
En una entrevista en la Cadena Ser, De la Vega, ha denunciado la "estrategia" que, en su opinión, está siguiendo el principal partido de la oposición frente al caso de presunta corrupción que salpica a algunos de sus miembros. Para la vicepresidenta, en primer lugar los 'populares' optaron por "desautorizar" a la Justicia, en concreto al magistrado que inició las investigaciones Baltasar Garzón, para después utilizar "la técnica del ventilador" y "tratar de emborronarlo todo".
En este sentido, ha apuntado que desde el Partido Popular también se ha apostado por la "técnica del calamar", a través de la cual ha intentado "lanzar tinta para que todo quede en una nebulosa". En este sentido, ha reprochado a los 'populares' que "descalifiquen y exijan" a los demás "lo que son incapaces de exigir en su casa". "Para dar lecciones antes que dar ejemplo", ha remachado.
Declaraciones "inadmisibles"
De la Vega ha criticado que el PP "ha impuesto una especie de manto de silencio" que viene acompañado de declaraciones "inauditas" como son, ha señalado, las emitidas ayer por el presidente de la Generalitat y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. En esta línea, ha tachado de "irrespetuosas" las explicaciones de ambos dirigentes y ha destacado que a los responsables políticos hay que exigirles "responsabilidad y decoro". "Han sido declaraciones inauditas, inadmisibles y que ponen de manifiesto una falta de respeto a los ciudadanos", ha sentenciado.
"Querer minimizar un hecho tan serio no parece razonable", ha subrayado De la Vega, quien ha afirmado que no es una cuestión de "cuantía" ni de "tres o cuatro trajes". "Estamos hablando de servidores públicos. Ni un traje ni medio traje. La ética y la estética no se mide en términos cuantitativos, no son cuantificables", ha indicado.
«No todo vale»
Tras reconocer que no ha hablado con Camps desde hace "mucho tiempo", De la Vega ha criticado que Barberá haya justificado los regalos que habría recibido el presidente de la Generalitat alegando las "cajas de anchoas" con las que Miguel Angel Revilla -presidente de Cantabria- obsequió al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.
"No sé si se le han acabado los clavos a los que aferrarse", ha recalcado, para decir que la alcaldesa "traspasó los límites de la corrección al atacar incluso las relaciones entre las Administraciones en un acto de deslealtad institucional". "No me parece en absoluto razonable. A veces nos quejamos de que los ciudadanos tengan una mala opinión de los políticos. No todo vale ni todos somos iguales", ha zanjado la vicepresidenta primera del Gobierno.