
Mientras el Consejo estudia la propuesta las manifestaciones continúan en las calles de Teherán./ Reuters
Ahmadineyad exige investigar la muerte de Neda
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha instado al Poder Judicial a investigar la muerte de Neda Agha Soltani, la joven iraní convertida en el icono de las protestas que han sacudido Irán tras las elecciones.
En una carta dirigida al presidente del organismos, Mahmud Hashemi Sahroudi, el mandatario pide "una investigación seria que permita revelar las causas de este asesinato y atrapar a sus autores". "Conocéis que una de las respetadas ciudadanas iraníes fue asesinada a tiros por individuos desconocidos y en condiciones absolutamente misteriosas en una calle en Teherán", afirma Ahmadineyad en su misiva.
"Dado el chantaje mediático realizado sobre este tema y la propaganda de los medios extranjeros, es necesaria una investigación que aclare y limpie el imagen de la República Islámica de los abusos políticos", agrega el mandatario en su carta.
La agonía de Neda, que murió tras ser disparada cuando se hallaba en una manifestación de protesta en Teherán, dio la vuelta al mundo gracias a una grabación con teléfono móvil colgada en internet.
La proposición del ex primer ministro fue elevada ayer, antes de que concluyera la prórroga concedida por Jameneí para la presentación de quejas
Comienza el recuento parcial en 22 distritos de Teherán y en las provincias
El Consejo de Guardianes, órgano que debe validar los
resultados electorales en Irán, estudia una propuesta presentada a última hora por el candidato
Mir Husein Musaví para un nuevo recuento de las urnas. La proposición del ex primer ministro fue elevada al Consejo ayer, escasas horas antes de que concluyera la prórroga concedida por el líder supremo, ayatolá Alí Jameneí, para la presentación de quejas.
El ex primer ministro, que se autoproclamó vencedor de los comicios del pasado 12 de junio, ha presentado junto a los otros dos candidatos derrotados más de medio millar de reclamaciones por supuestas irregularidades en favor del actual presidente,
Mahmud Ahmadineyad. El mandatario ultraconservador consiguió la victoria por una inesperada mayoría absoluta, resultado que ha sido denunciado por la oposición como fraudulento. Atrapado en una lucha política, el Consejo de Guardianes aún no ha oficializado los resultados.
La semana pasada propuso la formación de un comité especial integrado por representantes de los candidatos para examinar los resultados y realizar un nuevo recuento del 10% de las urnas, elegidas al azar, que ya ha comenzado en 22 distritos de Teherán y en las provincias. Sin embargo, tanto Musaví como el otro candidato reformista derrotado, el ex presidente del Parlamento Mehdi Karrubí, han rechazado la citada comisión al entender que no podía ser imparcial y han pedido la formación de un comité independiente que investigue también los disturbios pos electorales.
Irregularidades
El Consejo de Guardianes admitió la semana pasada que se han dado
irregularidades -como el hecho de que en cincuenta ciudades hubiera más votos que electores censados- pero descartó la exigencia de la oposición de que se repitan los comicios. La controversia sobre los resultados, que han destapado las discrepancias que existen en el seno de la opaca cúpula del poder en Irán, también se dirime en el Parlamento.
Ayer, el ex presidente iraní Mohamad Jatamí, que apoya a Musaví, compareció ante la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exteriores del Parlamento iraní para examinar los resultados pero también las protestas y los disturbios posteriores. Ante la citada comisión también han desfilado el propio Musavi y el ex presidente Ali Akbar Hashemi Rafsanyani, uno de los hombres más poderosos del país y supuesto respaldo del ex primer ministro. Hoy está previsto que comparezca ante el propio Ahmadineyad.