Puesta de sol junto a la Torre de Hércules, situada en Finisterre, el punto más occidental de la Península Ibérica./ Archivo

Una ola rompe en la costa coruñesa, al fondo la Torre de Hércules./ Archivo

El faro es de origen romano, el más antiguo del mundo aún en funcionamiento./ Efe

Situado en la ciudad de La Coruña, es un símbolo y visita obligada de todos los turistas./ Efe
Un camino de 2.000 años
La Torre de Hércules, construida en el siglo II por Cayo Servio Lupo y único faro romano del mundo todavía en funcionamiento, obtuvo su primer reconocimiento en 1931, cuando fue declarado Monumento Histórico Artístico, y 54 años después, en 1985, Bien de Interés Cultural. En abril de 2007, después de entrar en la lista indicativa de sitios de España, la Torre pasó la primera criba al convertirse en bien seleccionable para esta distinción.
El Ministerio envió en septiembre de ese mismo año la documentación para presentar el monumento ante la UNESCO, que lo seleccionó el 11 de noviembre de 2007, a través del Consejo de Patrimonio Histórico Español, para representar a España. En abril de 2008 superó la primera fase para ser declarada Patrimonio de la Humanidad y, posteriormente, una segunda criba en Quebec (Canadá), de carácter más técnico, en julio del pasado año.
En los últimos años, el apoyo de la sociedad ha sido importante, lo que ha influido de un modo determinante en la decisión de los representantes de la UNESCO, han destacado las autoridades gallegas. Entre otras iniciativas, se recogieron más de 320.000 firmas o se enviaron los 20.000 abrazos virtuales que recibió la Torre desde la Plaza de María Pita de A Coruña.
La Torre de Hércules de A Coruña, el faro romano más antiguo del mundo en activo, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que celebra en Sevilla su 33 reunión. Esta decisión, que ha desatado la alegría y la euforia entre la delegación gallega en la capital andaluza, se ha conocido después de darse lectura al informe de la candidatura y de recibir los elogios de numerosos países, el Comité ha aprobado por aclamación inscribir al faro romano en la Lista del Patrimonio Mundial.
Este reconocimiento, como sitio cultural de "valor universal excepcional", ha llegado en el primer año que ha concurrido la candidatura de la torre coruñesa, que comenzó a fraguarse en 2001 con la creación por parte del doctor José Luis Vázquez Iglesias del Instituto de Estudios Torre de Hércules (IETH). Tras una "tensa y larga espera", el alcalde coruñés, Javier Losada (PSOE), ha subrayado que es "un día histórico para A Coruña" y demuestra que, cuando todas las Administraciones trabajan unidas, "no tenemos límites". Emocionado y con la voz entrecortada ha recordado al doctor Vázquez Iglesias y el trabajo de los miembros del IETH.
Losada, acompañado por responsables del Ministerio de Cultura, el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, y miembros de la Corporación coruñesa, ha recalcado que era "una maravillosa tarea que tenía que llegar a buen puerto" porque, a su juicio, "el faro nos guió".
Segundo país con más reconocimientos
Con este reconocimiento, España, que es el segundo país tras Italia con más sitios declarados Patrimonio Mundial, amplía a 41 su lista de bienes catalogados por la UNESCO. El faro, con una altura de 59 metros, tiene una apariencia exterior neoclásica que data de 1790, obra del arquitecto Giannini, mientras que los restos romanos se hallan en su interior.
La alegría gallega ha contrastado con el pesar de la delegación de Almadén (Ciudad Real), pues la candidatura en la que sus minas de mercurio optaban a ser Patrimonio Mundial dentro del Camino Real Intercontinental, proyecto compartido con Eslovenia y México, no ha prosperado sólo por un voto de diferencia, pero el Comité ha aceptado que pueda presentarse en 2010.