Dos años y medio después de la entrada en vigor de la Ley de Dependencia, aún quedan por tramitar en la Región de Murcia casi 6.000 solicitudes de ayudas de las 42.728 que se han presentado, y otras 14.000 personas a las que se les ha reconocido el grado de dependencia, de las casi 26.000 con derecho a prestación, están aún a la espera de de percibir la atención asistencial o la ayuda económica que se les ha aprobado, según cifras de la Consejería de Política Social actualizadas a 19 de junio pasado.
Sin embargo, aún quedando mucho por hacer, también son importantes los pasos que se han dado. En la actualidad, 11.800 murcianos ya reciben algún tipo de ayuda pública fruto de la aplicación de la Ley de Dependencia, y el consejero de Política Social, Joaquín Bascuñana, calcula que para final de año las ayudas llegarán a unos 20.000 dependientes.
Los datos sobre el grado de aplicación de la ley en la Región que ofrece el Estado son más discretos que los que da la Consejería, lo que es achacado por Bascuñana a que «el sistema informático empleado por el Ministerio no funciona» y a que «los datos que facilita cada comunidad no están homologados».
Con el fin de agilizar el proceso, treinta nuevos profesionales, lo que significa un incremento del 50%, empezaron a trabajar el pasado viernes en la elaboración de los programas individuales de atención a los dependientes.
Bascuñana destaca la complejidad que ha supuesto el desarrollo de esta nueva ley. «Hemos tenido que ir resolviendo sobre la marcha los problemas y dudas que iban surgiendo, con la presión añadida de que los afectados y los familiares quieren cobrar inmediatamente», indica el consejero, que anuncia para después del verano la entrada en vigor de la norma regional que desarrollará reglamentariamente la ley estatal, lo que supondrá un impulso añadido a su aplicación.
Los tres pasos
La tramitación de cada solicitud, desde que ésta se presenta en la Consejería de Política Social o en los centros de servicios sociales de los ayuntamientos, suele durar un año, por término medio.
El primer paso es la valoración de cada caso y el reconocimiento del grado y nivel de dependencia, en lo que se suelen emplear unos tres meses. En la actualidad son protegibles los dependientes de grado III y II, los más graves, y a partir de 2011 empezarán a recibir también prestaciones los dependientes de grado I, los de carácter leve. Esto significa que la Consejería dispondrá de todo el año que viene de margen para ponerse al día en la evaluación y aprobación de ayudas para los dependientes de grado III y II.
Una vez atribuido el grado de dependencia, la Consejería informa al Ayuntamiento donde reside el afectado para que sean los trabajadores sociales de este municipio los que elaboren el programa individual de atención, el cual especifica qué tipo de asistencia o ayuda debe recibir el beneficiario. Este es el segundo paso, y es el más laborioso, ya que incluye entrevistas con el afectado y sus familiares. Suele requerir entre ocho y nueve meses de tiempo.
Por último, la comisión de dependencia de la Consejería, que se reúne semanalmente, estudia y, si corresponde, aprueba el programa de atención, caso por caso, y da la orden para el pago de la ayuda o el inicio de la prestación asistencial.
El perfil del beneficiario de la Ley de Dependencia en la Región de Murcia es una mujer (63,9% del total), con un grado de gran dependencia (68,6%) y mayor de 65 años (80,4%).