El obispo Juan Antonio Reig Pla le dejó a José Luis Mendoza un caramelo envenenado antes de marcharse, degradado, a Alcalá de Henares. Entregó al PSOE murciano copia de documentos referidos a la constitución y consolidación de la Universidad Católica de Murcia que estaban bajo la custodia del Obispado de Cartagena. Tales documentos debían servir de base probatoria al recurso contencioso administrativo que presentó José Ramón Jara para que la titularidad de la UCAM pasara a manos del Obispado y no de la Fundación San Antonio.
Así estaba el patio de revuelto. Reig Pla se servía del brazo ejecutor del PSOE para querer desenmascarar a Mendoza e intentar demostrar que, bajo el criterio del prelado, se dio gato por liebre con una titularidad que primero perteneció al Obispado y luego se subrogó a la cada vez más poderosa Fundación. Dado que el anterior obispo no recurrió el acuerdo del Gobierno regional de mayo del año pasado, fue José Ramón Jara quien lo hizo, con el resultado conocido el viernes. Entre Jara y Reig Pla había sintonía y simpatía, pese a estar ideológicamente en polos opuestos en determinadas cuestiones sociales y morales. El prelado ofició en diciembre el funeral del que fuera número dos del PSOE, un político de gran valía. Éste formuló el recurso como representante político, ostentando la defensa del interés público.
A Reig Pla no le faltaron ganas de acudir al Tribunal Superior de Justicia, pero es más que probable que el Vaticano se lo prohibiera tajantemente; máxime con el antecedente de desobediencia con motivo de un recurso anterior frente al Consejo de Gobierno que aprobó los estatutos que le presentó Mendoza. Digamos que Reig Pla no pensaba sobrepasar la jurisdicción canónica para ponerse en brazos de la justicia civil, precisamente en una cuestión tan polémica y delicada como la esencia de las universidades católicas.
LA LECCIÓN DE SILVERIO
Y si no quieres sopa, toma dos tazas. Silverio Nieto Núñez, director del Servicio Jurídico de la Conferencia Episcopal Española, enfocó su lección magistral -el viernes en el monasterio de Los Jerónimos- sobre la constitución de las universidades católicas. En presencia del nuncio, Manuel Monteiro de Castro, y del administrador apostólico de la Diócesis, Miguel Ángel Cárceles, el conferenciante quiso sentar cátedra sobre la propiedad y titularidad de la UCAM, como si fuera una especie de juicio final a los dos años de conflicto: 1) Que el dictamen de la Universidad Católica de Ávila no afecta a la de Murcia. 2) Que la Fundación que preside Mendoza es la promotora o fundadora y por tanto titular y propietaria de la UCAM. 3) Que esta condición está apoyada por la Secretaría de Estado del Vaticano y las declaraciones notariales de los obispos Javier Azagra, Antonio Cañizares y Manuel Ureña.
Y 4) Que en el marco de la legislación universitaria vigente en España «es posible hacer uso de la amplia libertad de creación de universidades católicas reconocidas por la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae (Desde el corazón de la Iglesia)». Silverio Nieto cree posible y deseable el surgimiento de este tipo de universidades a partir de asociaciones y grupos católicos privados, como el de José Luis Mendoza, perteneciente al Camino Neocatecumenal (kikos).
Por si tenían alguna duda, Miguel Ángel Cárceles -vinculado al Opus Dei- y la curia diocesana (que siguen las directrices marcadas por Reig Pla) tuvieron que tragarse la lección. El administrador de la Diócesis ponía buena cara (o cara de póker) a los halagos que le hacía un Mendoza triunfante bajo la foto de Benedicto XVI.
LA FOTO DEL NUNCIO
«Todas las familias tienen sus problemas y dificultades, pero lo importante es sobreponerse y volar juntos», declaró el nuncio apostólico y ahora canciller de la UCAM, que logró el objetivo para el cual vino a Murcia: Reunir en una foto al Obispado y a la Fundación con la pipa de la paz. Un mensaje directo a los feligreses.
El PSOE no se da por vencido y piensa buscar otras vías legales para seguir adelante con su recurso frente a José Luis Mendoza y el acuerdo del Gobierno de Ramón Luis Valcárcel. Esa vía será la Fiscalía del TSJ. El auto de archivo dictado por la Sala de lo Contencioso, ateniéndose a cuestiones formales, ha librado al alto tribunal de tener que entrar en el fondo del asunto, quizás con cierto alivio. Mendoza considera que el auto marca el punto final del litigio, por lo que cocinó una lectura tendenciosa con sus intereses al proclamar que el TSJ le daba la razón sobre los estatutos y la titularidad de la Universidad, cuando en realidad la Sala no ha examinado ni un papel sobre el meollo del caso.
Otro de los enemigos que Mendoza ha dejado fuera de juego es Antonio Sánchez Lapaz, presidente de la Asociación de Familias Numerosas de Murcia, que tuvo que retirar sus críticas hacia la Fundación. En un acto de conciliación, Sánchez Lapaz se retractó de «toda posible injuria que haya podido molestar al presidente de UCAM».
LA FISCALÍA DE MADRID
Por ahora, la Fundación de Mendoza se ha quitado de enmedio otro problema. Está pendiente la decisión que tome la Fiscalía Anticorrupción de Madrid sobre la compra de los terrenos de Defensa en Los Dolores (Cartagena). El fiscal lleva un año estudiando una denuncia sobre un presunto apaño del proceso de subasta, en la que está en el punto de mira la autoridad militar que intervino en aquella operación que, para Mendoza, fue transparente.
El ex ministro de Defensa, Federico Trillo, ofreció a la Fundación tales terrenos -al menos informó a Mendoza de que estaban a la venta- para construir el nuevo campus universitario.
El presidente de la Fundación sigue acumulando poder. El mes pasado, el Ayuntameinto de Murcia aprobó lo usos educativos y deportivos de los 135.577 metros cuadrados cedidos a la UCAM en Guadalupe. El PSOE se opuso, si bien el edil de Urbanismo, Fernando Berberena, mostró un escrito del año 2003 de Fuentes Zorita, que exigía al alcalde Cámara que no siguiera demorando la cesión de terrenos prometidos a esta Universidad. La Fundación anunció el viernes que piensa construir una clínica, lo cual facilitará la implantación de los estudios de Medicina, uno de los principales objetivos de la UCAM, que ya consiguió el año pasado Arquitectura llamando a varias puertas, con el consiguiente revuelo.
CONSULTAS PARA EL OBISPO
Los cálculos de Mendoza de hacer una universidad a su medida -su cortijo particular, según sus detractores- le han llevado también a ignorar al primer rector, Santiago Fernández Ardanaz, que tuvo que marcharse a otras latitudes por las discrepancias que surgieron entre ambos. Ese ninguneo se vió también el viernes, cuando se rindió homenaje a Antonio Montoro como «primer rector magnífico».
Mendoza seguirá ahí. Con poder e influencia, con sus donativos y su evangalización, mientras tenga todo el respaldo de contactos poderosos, de la Conferencia Episcopal y de la Santa Sede. Roma, al parecer, ha abierto la fase de consultas para designar al nuevo obispo de la Diócesis. A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.