El presidente regional, Ramón Luis Valcárcel, declaró en la velada que protagonizó en el madrileño Club Siglo XXI, el lunes por la noche, que también hubo fallos en la gestión del trasvase del Ebro que realizó el Gobierno de José María Aznar. «Sé que es polémico lo que voy a decir», comentó antes de criticar, quizás por primera vez en público, la actuación de Aznar y del PP con respecto al Plan Hidrológico Nacional.
Para Valcárcel, «el trasvase del Ebro no se explicó adecuadamente». Argumento las bondades del proyecto y el nulo perjuicio que hubiera ocasionado a Aragón. «Hicimos lo más difícil», agregó al referirse a la tramitación y aprobación del trasvase. «Sacamos el córner, fuimos corriendo a rematarlo, lo teníamos todo para marcar, pero el balón no entró», explicó.
Por todo ello, el jefe del Ejecutivo autónomo propuso «retomar el asunto, pero aplicando pedagogía». Valcárcel hizo estas declaraciones en la cena-coloquio que siguió a su conferencia en el Club Siglo XXI, y en respuesta a la pregunta de unos de los socios, natural de Zaragoza, y que reveló haberse enfadado con sus paisanos y discutido con su familia por el rechazo de los aragoneses al trasvase del Ebro al Segura.
El coloquio fue una prolongación de la conferencia, y en él se abordaron con más detalle algunos de los asuntos enunciados por el presidente desde la tribuna, desde la que defendió la necesidad de una reforma fiscal que favorezca a las familias y a las empresas, así como cambios en el mercado energético y en la financiación autonómica.
Espárragos y cambio climático
Rechazó Valcárcel el símil de los brotes verdes, acuñado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, para hablar de los primeros indicios de recuperación económica: «Yo los únicos brotes verdes que veo son los de los espárragos», explicó Valcárcel, y a renglón describió la situación de la economía regional con tintes más esperanzadores que la nacional, merced a que la población activa sigue creciendo y a que el ritmo de destrucción de empresas es menor.
También aludió el presidente murciano al tren de alta velocidad y al controvertido trazado que el Ministerio de Fomento ha aprobado entre Alicante y Murcia, y que el Gobierno regional rechaza por no considerarlo de alta velocidad.
«Prefiero esperar dos o tres años pero que el trazado sea el adecuado», contestó Valcárcel, quien además insistió en que la conexión natural de la Región de Murcia con Madrid debe ser por Albacete.
A preguntas de otra socia del Siglo XXI, propietaria de una parcela en La Manga, se vio en la necesidad el presidente de desmentir los catastróficos vaticinios de las organizaciones ecologistas sobre la futura desaparición del Mar Menor como consecuencia del cambio climático.
«El cambio climático hay que tomárselo muy en serio», indicó sin querer restar importancia al problema, pero censuró que «los ecologistas, aunque son necesarios, no han sabido ganarse toda la credibilidad que deberían tener por culpa de adoptar posiciones tan radicales».
Se refirió también el presidente a la cuestión sucesoria, aunque con concisión, que justificó para no fomentar los comentarios y elucubraciones de los periodistas. «¿No será Valcárcel el sucesor de Valcárcel?», le preguntaron. «No», respondió él, para reiterar después que no se presentará a la reelección.