El Real Murcia estará inmerso en el concurso de acreedores hasta 2015. Ese es el plazo que Jesús Samper se ha marcado en la propuesta anticipada de convenio para pagar a los acreedores del club grana. Durante este periodo de tiempo escapará del control de los administradores y recuperará la administración de la entidad, pero estará obligado a dar cuentas cada seis meses a la juez de Lo Mercantil y sujeto a lo que establezca la ley concursal. La titular del juzgado es la única que puede decretar la conclusión del concurso de acreedores por medio de un auto, siempre y cuando Samper le presente la justificación de que ha liquidado todas las deudas.
El dueño del Real Murcia llega mañana jueves a la ciudad con la agenda cargada de obligaciones. Tras visitar a una entidad financiera, ultimará los trámites para presentar la propuesta de convenio anticipado, posibilidad que le ofrece la ley concursal, no para salir de este procedimiento judicial, pero sí como posibilidad para escapar del control de los administradores.
Con este acuerdo Samper recuperará la gestión del club y no tendrá que pedir la autorización para cualquier gestión, pago o contrato. Además, pasa a controlar el convenio y sus condiciones para realizar los pagos.
Mientras que con el convenio ordinario los acreedores, de acuerdo con la juez y los administradores, llegan a un acuerdo sin necesitar la aprobación de Samper, con el convenio anticipado es el dueño del club el que impone las reglas y los acreedores sólo pueden adherirse o no, pero no tienen la posibilidad de modificarlo.
Cumple su palabra
Si finalmente Samper presenta la propuesta de convenio anticipado en los términos que han trascendido, el dueño del Real Murcia habrá cumplido su palabra de hacer espera, pero no quita.
Cuando volvió al club tras su marcha aseguró que iba a pagar las cantidades pactadas a todos los acreedores y que tan sólo pedía un aplazamiento en tiempo, pero no una reducción de la cuantía.
Según parece, la documentación que presentará a la juez de Lo Mercantil establece un plazo de cinco años para ponerse al día en las cantidades contratadas, pero no la reducción de la deuda, tal y como se comprometió hace unos meses en su comparecencia pública ante los medios de comunicación murcianos.
Aunque el periodo para pagar es de cinco años, una vez que se acepte la propuesta el plazo no comienza a contar de manera automática. Antes hay que pasar una serie de trámites judiciales que obligarán a retrasar el cómputo, posiblemente hasta principios del año 2010.
Antes de que el convenio entre en vigor hay que resolver los incidentes concursales, que son pequeños juicios que determinan la cuantía exacta de la deuda con cada acreedor cuando ambas partes no están de acuerdo.
El juzgado de Lo Mercantil está fijando para noviembre la fecha para resolver este trámite. Cuando el Real Murcia pida fecha no parece probable que se fije antes de final de año, lo que retrasará la entrada en vigor del convenio hasta 2010.