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Obras a cada paso por la necesidad de acabar el 31 de diciembre decenas de proyectos del Plan E, aumento del número de coches por el crecimiento de la población y, de remate, el traslado al casco histórico de dos mil funcionarios, estudiantes y profesores en los próximos ocho meses. Si los cartageneros se han quejado en los últimos años porque la ciudad sufría cada vez más problemas para circular y aparcar, puede que lo hagan mucho más tras la reapertura del colegio de San Miguel como edificio administrativo del Ayuntamiento y del Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM) como Facultad de Ciencias de la Empresa de la Universidad Politécnica (UPCT).
El temor a que las calles del centro se conviertan en una ratonera para quienes tienen su puesto de trabajo en él ha llevado en los últimos meses a los sindicatos municipales y la UPCT a redoblar sus demandas de nuevas medidas relacionadas con el tráfico.
Los trabajadores del consistorio empezarán a ocupar progresivamente San Miguel a partir de la próxima semana, y desde el 31 de enero del 2009 ya no dispondrán del aparcamiento del edificio administrativo de la calle Sor Francisco Armendáriz, comprado por la UPCT. A su vez, la comunidad universitaria advierte de que el colapso de coches en el campus de la Muralla del Mar va a más, y cerca del campus de Alfonso XIII habrá más demanda de plazas cuando construya la Escuela de Arquitectura.
El equipo directivo y los estudiantes piden aumentar el número de trenes de cercanías con Murcia y una línea con Lorca para dar una alternativa al coche a quienes vienen a diario a los campus universitarios. Pero reclaman, ante todo, «planificación a medio y largo plazo».
«Entendemos que hay aparcamientos suficientes para cubrir las necesidades. Fíjense en los carteles luminosos que indican cuántas plazas hay disponibles en cada momento. Hay varios centenares libres casi siempre», dijo el viernes el concejal portavoz del gobierno municipal, Joaquín Segado. En algunas ocasiones hay más de setecientas libres.
¿Tarifas muy caras?
La Junta de Gobierno Local acababa de aprobar el proyecto de construcción de un aparcamiento de 250 plazas de la promotora Urbincasa (no son de rotación, porque es una iniciativa privada). Y Segado recordó que a la reciente apertura del parking de la Plaza del Par se une las obras ampliación del aparcamiento subterráneo de la Plaza de España. La oferta se completa con las plazas en el Muelle, la Plaza del Rey y la antigua lonja.
Muchos funcionarios se quejan, no obstante, de que no pueden permitirse pagar las tarifas de estos recintos. Y proponen acuerdos con las empresas gestoras para abaratar el coste, a cambio de garantizarles decenas de clientes.
De todas formas, el gobierno municipal se decanta por reducir el uso del automóvil privado, tanto para reducir atascos como para rebajar la polución por dióxido de carbono. Además de hacer peatonales muchas calles del eje Plaza de España-Muelle, ha reforzado las líneas de autobuses. Pero las medidas pueden ser insuficientes para el gran volumen de trabajadores, y por eso los sindicatos sugieren habilitar aparcamientos disuasorios gratis y al aire libre en la periferia o, por ejemplo, en la explanada del estadio Cartagonova, unidos al centro con autobuses que salgan cada pocos minutos. Creen que esto favorecería, sobre todo, la movilidad de quienes viven en barrios alejados del centro, las diputaciones u otros municipios.
Segado argumenta: «Cualquier persona que trabaje en el casco puede venir en bici, autobús o andando. Hay diferentes opciones que cada uno tendrá que valorar».
Más calles peatonales
Sigue la línea de la alcaldesa, Pilar Barreiro, quien recibió el reproche de los funcionarios por «no dar ejemplo y acudir siempre en coche oficial» al Palacio Consistorial. Fue cuando dijo: «Todo el mundo sabe que el que venga al centro tiene que dejar el coche fuera de él. Hay que olvidarse ya de llegar con el coche hasta la puerta del trabajo. Eso ya en Cartagena no se puede hacer. Y no se debe hacer porque es una ciudad monumental, histórica, patrimonial, con un casco recuperado para los peatones».
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