Quisiera explicar por qué pido a la gente que se sume a la comisión promotora de la ILP para la continuidad del Tajo-Segura, desde la lectura que estoy usando estos días de Semana Santa, de un deshojado libro que me regaló Andres Salom, de un buen amigo y gran poeta murciano Francisco Sánchez Bautista. Se refiere, desde Orense en 1.963, a estas tierras del Sureste como las sedientas tierras donde la pita y las chumberas ponen verde sobre lo gris. En «razón de lo cotidiano» que publicó en 1.966 el Fondo de Cultura de la Diputación Provincial, decía sobre el hombre de estas tierras:
«Y no cede en su lucha. El hombre afana mientras pone
en el cielo su esperanza
¿No tendrán estos hombres su mañana, su verdadera
bienaventuranza?»
Pues de eso trata con esta iniciativa: no ceder en la lucha, dotar a los hombres y mujeres de esta tierra de un mañana. Sacar el agua de la batalla entre gobiernos autónomos y partidos políticos que está enfrentando a los pueblos de Castilla la Mancha y el sureste y darle un cimiento nuevo con el protagonismo de sus gentes, que criados en tierra de fronteras, quieren encontrar su futuro junto al futuro de otras tierras. Y pretendemos hacerlo desde la propuesta, desde una iniciativa que va a favor del aprovechamiento conjunto permanente del Tajo-Segura, obra que ya está amortizada económica, social y ambientalmente, para hacer frente a la demanda de las distintas Confederaciones Hidrográficas, con una estabilidad en las condiciones que legalmente se establezcan de manera pactada.
Se trata de no ser esquivo, como la acequia lo era en la invocación al agua que el propio Sánchez Bautista hizo en «la sed y el éxodo» cuando publicó en 1.975 :
«Más tú no respondías Esquiva siempre,
a nuestro grito de ansia».
Nos proponemos llevar a las Cortes generales, con mas de quinientas mil firmas, una propuesta de ley que recoja este clamor de más de seis millones de habitantes, que de forma activa están comprometidos con el futuro de nuestro común país; sin chocar con los intereses de ningún territorio, de ningún pueblo, para que en un debate de ideas y posibilidades sin negar la realidad actual, con las enmiendas y propuestas de los demás, componer un acuerdo o trato, que nos dote del agua necesaria, con la que hacer frente a la demanda actual y acompasar nuestro futuro con un desarrollo más sostenible.
Sólo intentamos sacar el trasvase de la batalla electoral, desde la iniciativa popular para abrir caminos de encuentro entre los Gobiernos Autónomos y el recién remodelado gobierno de la nación. Se trata de exigirle a Valcárcel que transforme su «marcaje inflexible» al recién nombrado Manuel Chaves, en «ayuda flexible» para hacer realidad el título de su Ministerio de Cooperación territorial. Transformar el «conflicto del agua» en «Cooperación para la solución al agua», porque con la entrada de este Vicepresidente al Gobierno, podemos encontrar un aliado, que entiende bien nuestro planteamiento, porque incluso puede ser el suyo. Ayudar en vez de batallar desde el interés del partido.