El Gobierno marfileño estudió ayer las «responsabilidades» por la avalancha que el domingo costó la vida a 19 personas antes del partido Costa de Marfil-Malawi (5-0), clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica 2010, disputado en el estadio Houphouët-Boigny de la capital, Abiyán. Al mismo tiempo, las familias de las víctimas empezaron a recuperar los cuerpos de los fallecidos, mientras algunos familiares se acercaron a la zona del recinto para colocar documentos con la identidad de los afectados en la tragedia.
El Gobierno convocó una «reunión de crisis» presidida por el primer ministro, Guillaume Soro, para «establecer un primer balance» y «situar exactamente las responsabilidades», según anunció un portavoz gubernamental, Sindou Meité. Los primeros datos oficiales hablaron en la noche del domingo de 19 muertos y 132 heridos. Entre los citados a la reunión estaban también los ministros de Interior y Deportes, Désiré Tagro y Dagobert Banzio, respectivamente, así como responsables policiales y el presidente de la Federación Marfileña de Fútbol (FIF), Jacques Anouma.
Responsabilidades
Por su parte, el presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Joseph Blatter, expresó sus condolencias por la tragedia y mostró su deseo de aclarar las circunstancias para evitar que algo así pueda repetirse en el futuro. «En nombre de la FIFA y de la familia del fútbol, quiero expresar mi gran pena y trasladar mis condolencias a la comunidad del fútbol marfileño y a las familias tras las trágicas muertes en el estadio de Abiyán», dijo el dirigente suizo en un comunicado.
Un día después del suceso, la situación estaba tranquila en los alrededores del estadio, donde grupos de personas discutían sobre las causas de la avalancha. En las instalaciones, la puerta metálica de acceso en la zona sur estaba rota y un vigilante impedía a los curiosos entrar al recinto. Sin embargo, la entrada norte, donde los aficionados también se agolparon el domingo, parecía intacta.
Según el testimonio de personas que trabajan cerca del estadio de Abiyán, los espectadores forzaron las dos entradas y los primeros en acceder fueron detenidos por los agentes de seguridad en la zona de las escaleras y pisoteados por los que venían por detrás. Muchos de esos hinchas tenían entradas y estaban indignados por el hecho de que se les impidiera asistir al partido, precisaron esos testigos, asegurando que miembros de las fuerzas del orden dejaban pasar a las personas por un poco de dinero.