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ALBACETE - ALICANTE - MURCIA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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Divorciarse sale caro, pero en tiempos de crisis hay quienes ni se lo pueden permitir. El desempleo y las cuotas desorbitadas de las hipotecas están llevando a muchos matrimonios desavenidos a replantearse la situación, e incluso a aguantar porque el dinero no les alcanza para hacer vida por separado. Si ya era difícil mantener un hogar, dos resulta muy complicado.
«Se nota la crisis, y mucho», admite Armando Murcia, abogado matrimonialista del despacho Fructuoso Cano, quien calcula que los procesos de divorcio han descendido cerca de un 15% desde hace un año. «Muchos optan por otras soluciones intermedias, como el divorcio de hecho». Las parejas llegan a acuerdos de convivencia a la fuerza. De facto, es un divorcio pero en la misma vivienda. Las parejas siguen casadas, pero con la hipoteca.
El cónyuge que no se queda con la custodia de los hijos, que en la actualidad sigue siendo mayoritariamente el hombre, al menos en la Región, suele perder además el derecho al uso y disfrute de la vivienda, que queda para el progenitor custodio. En esos casos, la situación económica se complica. «Hasta hace unos meses, se iban de alquiler hasta que encontraban algo. Ahora esa solución es prácticamente impensable, y muchos tienen que irse a vivir a casa de sus padres o de otro familiar para capear el temporal», explica José Carrillo, del Bufete Alianza.
A las dificultades se suman las trabas que se encuentran quienes deciden vender la vivienda común para liquidar los bienes comunes, ya que el mercado está parado, lo que dificulta el acuerdo. «Hay parejas que están optando por disolver el matrimonio pero no liquidar la sociedad y esperar un par de años para dar ese último paso», afirma Carrillo.
Existen dos tipos de separaciones o divorcios desde el punto de vista jurídico: los que son solicitados unilateralmente por cualquiera de los cónyuges (procedimiento contencioso) y los que se solicitan de mutuo acuerdo por ambos cónyuges. Si llegar a un acuerdo y tramitar una separación o divorcio de mutuo acuerdo en vez de tener que tramitarlo de forma contencioso ha supuesto siempre un ahorro económico y emocional, ahora lo es más que nunca. «La gente está dispuesta a hacer más renuncias, en las que antes se empeñaban, con tal de evitar el contencioso, que es mucho más caro y largo. Si un divorcio de mutuo acuerdo sale por unos mil euros en total de media, un contencioso se sube al triple», aseguran en Fructuoso C ano. «Hay voluntad por parte de todos para evitar un contencioso», dicen en el despacho Blázquez Ros, también especialistas en divorcios y separaciones. El magistrado Marcos de Alba, titular del Juzgado de Primera Instancia número 3 de Murcia, dedicado exclusivamente a asuntos de Derecho de Familia, no achaca a la crisis económica el descenso en el número de divorcios registrado en el último año. Sí ha constatado cierta resistencia a que los cónyuges acepten pagar unas pensiones mínimas que permitan a los hijos subsistir con un mínimo de garantías. Además, ha detectado que «en ocasiones, se presentan solicitudes de guarda y custodia compartida que tienen más relación con la intención de compartir la vivienda o no pagar pensiones que con el deseo real de estar con los hijos».


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